Y bien, si: he estado unos días en Flandes acogido a la proverbial hospitalidad de Piolet y Jovita. De manera que aprovecharé este postio para desmontar los tópicos que reinan entre nosotros acerca de los belgas.
Es cierto que los belgas perdonan, pero no olvidan y se encargan de recordárselo a cada paso a los turistas, sobre todo si son de aquí (o alemanes, que es casi peor):

Pero no os vayáis a creer. Son gente sin complejos

Con una gastronomía copiosa y original...
Y, en definitiva, en cuanto sales a la calle te hacen sentir como en casa:

Hay que tener en cuenta que Bruselas es la capital mundial de las embajadas: toda potencia que se precie tiene allí su representación diplomática:




Pero eso no se les sube a la cabeza. Los belgas saben divertirse. Ya se que hay gente malintencionada que dice que son unos peñazos. Pero, hombre, pedorros los hay en todos lados, para qué negarlo:
Pero, digan lo que digan los envidiosos, los belgas saben lo que es la diversión (con orden, eso sí):

Si. Si que saben divertirse:

Vaya que si...

¿Casablanca? No: ¡Bruselas!

De hecho, a pesar de la leyenda urbana propagada por unos cuantos catetos desaprensivos acerca de que en Bruselas no hay bares, el hecho es que puedes acabar hasta los mismísimos de vivir al lado de uno. ¡Coño, que no es aquí! Véase:

En resumen: los belgas son gente razonable (cfr. Goszinny-Uderzo "Astérix en Bélgica") que conservan costumbres sensatas como ésta: nada menos que el cenicero en el ascensor:(por cierto que seguramente el administrador viajó de joven por las españas con el interail y se lo trajo de recuerdo (yo tenía uno igual en el water)

Pero, de todas las fotos que he hecho, esta es mi preferida, y se la dedico a Capazorros, Folken, Hans, el coronel Kilgore, von Chemmen y Wallenstein, que sé que les molan estas cosas. A Piolet no hace falta porque la foto la sacó él:
