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23/9/12

Por qué no voy a ir el 25-S a rodear el congreso.

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Pasado mañana, martes 25 de septiembre, hay convocada una acción en el congreso de los diputados en Madrid. La convocatoria, en principio titulada “ocupa el congreso” y luego descafeinada a “rodea el congreso” partió de una plataforma (traducción: un grupo de colegas) denominada “En pie” supuestamente compuesta por gente cercana al 15-M y sus grupos antecedentes (DRY, etc.). Con esto de las redes sociales y el ambiente de cabreo general entre la población civil, la cosa se expandió a velocidad de vértigo.

Antes, cuando se convocaba algo, uno sabía a qué atenerse: los partidos de extrema izquierda o derecha tenían nombre y sabías quién estaba detrás de las siglas, aunque fueran siglas tan arcanas para los hoy menores de 50 años como P.O.R.E., P.O.S.I. o A.R.D.E. Abajo del cartel ponía: “Convocan:” y ahí las siglas de esos partidos que al fin y al cabo eran un grupo de colegas y, luego “apoyan:” y ahí iba una retahíla de asociaciones vecinales, culturales, de solidaridad con las causas más enrevesadas que, por lo general, estaban formadas por los mismos de las siglas anteriores. El caso era aparentar que había una multitud detrás. Pero, por lo menos, sabías quienes eran. Incluso con nombre y apellidos.

Ahora la situación es muy distinta. Yo no tengo ni idea de quién ha convocado esto. Y, por más que ha habido noticias sobre asambleas y discusiones en y con las asambleas locales del 15-M que, supuestamente le han quitado el control a los convocantes originales que han tenido que compartirlo con más gente –poca- que yo tampoco sé quién es, sigo sin tener ni la más remota idea de quién convoca el acto del martes que viene, 25 de septiembre. No es lo mismo crear un hashtag en twitter, o largar en un blog (éste, sin ir más lejos) con pseudónimo, que pretender ir de vanguardia del proletariado para derribar nuestro sistema político desde el anonimato, como si se tratara de los rosacruces o los carbonarios. Se juntan cuatro colegas, dicen que son la inmensa mayoría y listo. Hala, ¡a retwittear!

Aquí, enlace a la presentación de la plataforma “En pie”. Son personas humanas.

Aquí, enlace a una explicación bastante detallada del proceso.

Porque el caso es que esta convocatoria pretende rodear el Congreso hasta que dimita el Gobierno en pleno, se disuelvan las Cortes y la Jefatura del Estado, se derogue la Constitución ilegítima de 1978 y se inicie un proceso constituyente que nos conducirá a un mundo idílico en el que todos seremos felices en la República y Yupi caminará sobre la tierra haciendo el bien.

Es decir, que la convocatoria original era para una sedición en toda regla. Luego se ha ido descafeinando, pero el mensaje permanece. Y, ante esto, quiero decir dos cosas:

Primera cosa: En mi opinión, esta convocatoria tiene una finalidad abiertamente imposible (y ni siquiera deseable) que sólo puede deberse a mentes calenturientas absolutamente aisladas de la realidad o a mentes más cabronas que lo que pretenden es que los antidisturbios den mucha caña y haya sangre en la tele y, en todo caso, que haya detenidos a los que se les pidan penas de cárcel. O sea, que se pretende generar la mayor crispación social posible con la clara finalidad de deslegitimar más aún a los políticos y, lo que es el meollo de la cuestión, al sistema democrático como tal.

Claro que el gobierno ayuda mucho a conseguir esto. Están tan nerviosos que hasta han intentado modificar el Código Penal para que convocar manifestaciones por internet fuera delito, o se dedican a detener ilegalmente a cualquiera que pueda ser relacionado con el 25-S, acusándolo de delitos surrealistas. Parece que Fraga siguiera entre nosotros y que Rajoy ensaye delante del espejo lo de “La calle es mía”. Por eso han previsto mil y pico policías para recibir al 25-S como se merece.

Como los que mandan nos están puteando tanto, y el cabreo es tan general, probablemente irá mucha gente. Lo malo de un cabreo tan general, es que cada vez hay más gente dispuesta a asumir un mensaje muy simple: todo lo que hay es ilegítimo y hay que liquidarlo. Llegados a este punto, la línea que separa a un ácrata bienintencionado de un fascista es muy, pero que muy delgada, y uno no se da cuenta de que la ha traspasado hasta mucho después de haberlo hecho. Tenemos la suerte de que en Hispania aún no ha aparecido un líder carismático que unifique todos esos cabreos en un partido fascista. De momento.

Esta convocatoria va contra el sistema democrático y no contra unos políticos que no nos representan. Por eso se ataca el Congreso en lugar de, pongo por caso, las sedes del PP y del PSOE (en Cataluña y Euskadi, podían incluirse las sedes de CiU y PNV). Además, tiene la ventaja de que muchísimos ciudadanos que saldrían a manifestarse exigiendo sus derechos (yo, sin ir más lejos) no se reconocen en este disparate, que va dirigido a gente con una ideología muy concreta. Divide y vencerás.

Yo ya tengo edad suficiente como para llevar más de treinta años viendo las mismas caras cada vez que se monta una de éstas. A veces, las mismas caras que hundieron Izquierda Unida de mi barrio en los 90 y que luego me encuentro susurrando maldades al oído del moderador en una de las primeras asambleas del 15-M, justo antes de que hubiera renuncias porque las actas no coincidían con lo que se había acordado en la reunión anterior. Por ejemplo.

La misma gente que capó el 15-M echando de allí a cualquiera que no estuviera dispuesto a escribir compañerxs o sólo pretendiera que la crisis la pagaran los que la habían organizado, se juzgara a los banqueros y políticos corruptos y que se estableciera un sistema electoral más justo; para lo cual no hace falta hacer aplausos mudos ni ser feminista. Gracias a esa gente, especialista en okupar oportunidades ajenas para liquidarlas, a estas alturas los medios hablan tranquilamente del 15-M, que ya no es más que un montón de terapias de grupo donde cuatro gatos fantasean con los nuevos colegas del barrio, hacen talleres de marcapáginas para los niños, pasacalles para los mayores y solucionan la subida del gasoil echando aceite de girasol al depósito, que el coche funciona mejor. Eso sí, con mucho movimiento en facebook y en twitter para que parezca que pasa algo.

 Risasguay

15-M: Así acaban las revoluciones cuando uno se dispersa

Segunda cosa (una lleva a la otra): En realidad, me importa un pito quién esté detrás de esto. Lo que me importa es que aparte de para generar mala leche, todo este montaje sólo sirve para seguir teniendo a la gente distraída de lo que realmente importa. Mientras se delira sobre procesos constituyentes, no se está a lo que hay que estar, que es, ni más ni menos, que a defender nuestras lentejas, las de todos.

Los que mandan, o sea, los gobernantes, los banqueros y grandes empresas y los medios de comunicación financiados por éstos, se dedican a asustarnos, a desmoralizarnos mientras aplican la estrategia del shock delante de nuestras narices. Nos tienen acogotados, aguantamos que nos despidan, que recorten nuestros derechos, que se privaticen los servicios públicos, porque estamos asustados. Nos dicen que es que no hay más remedio, que es que no hay dinero, ya sabemos, que hemos vivido por encima de nuestras posibilidades y toda esa mierda. Nos dejan en la calle y, ¿qué hacemos? Exigir procesos constituyentes. ¡No me jodas!

Bueno, pues sí que hay dinero. Y no hablo ya de implantar un sistema fiscal que grave a los ricos que hoy no pagan, ni de que el gobierno deje trabajar en paz a la Inspección de Hacienda cuando encuentra fraudes multimillonarios de según quién (cosa que hasta ahora nunca ha ocurrido). No. No hablo de que los que no pagan (vbgr. la Iglesia o las SICAV) paguen . Que también.

Hablo de lo que ocurre con el dinero que ya hemos pagado y estamos pagando todos. Si la Administración deja de tirar ese dinero en subcontratas, no sólo innecesarias, sino mucho más caras que si el trabajo lo realizara la propia Administración; si se dejara de pagar un sobrecoste que a menudo es del mil por cien (y me quedo corto) por servicios innecesarios o que perfectamente podrían realizar gratis los empleados públicos que en teoría están para eso (vbgr. proyectos de obras, licencias de Microsoft); si alguien controlara (¿la Intervención General del Estado, por ejemplo?) que en las adjudicaciones de obras públicas, no sólo se cumplen los formalismos burocráticos, sino que los precios que se pagan (con nuestros impuestos) son los normales de mercado; si se hiciera eso, se ahorrarían millones y millones y millones de euros. Si se eliminaran los cientos de supuestas empresas públicas y oenegés ridículas cuya única función es justificar facturas por servicios con sobrecostes demenciales o, sencillamente, inexistentes; si liquidáramos observatorios, Agencias y demás, si los millones en subvenciones para crear empleo se dedicaran a eso y no se las quedaran… en definitiva, si elimináramos el saqueo del dinero público con el que se financian los partidos políticos y la corrupción de cargos públicos, con la que muchos se llenan el bolsillo, habría mucho –pero mucho- dinero que no habría que recortar de donde no se debe. Dejémonos de procesos constituyentes y denunciemos esto. Y, cuando digo denunciar, me refiero a acopiar datos y llevárselos a la Fiscalía o al Juzgado de guardia.

Pero, en lugar de estar exigiendo eso, que evitaría el marrón que nos estamos comiendo, parece que mola más reclamar procesos constituyentes. Por mí, perfecto. Seguid así. Mientras os dejen.

P.D. Por si alguien con vocación de antropólogo cultural es capaz de tragarse este  vídeo hasta el final, contiene un ejemplo tan largo, tedioso y descorazonador como el striptease de una lagarterana de la retórica 25-S. La voz de contestador automático le añade viveza e interés.

26/1/12

La absolución de Camps, el caso Gürtel, los juicios a Garzón y la madre que los pario a todos.

 

Después del veredicto del jurado popular en el caso Camps, aunque uno no es tonto y su confianza en la justicia es más bien floja, la sensación que me invade es de vergüenza. Hasta tuvieron la agudeza de hacerlo público justo antes de empezar el partido de vuelta Madrid-Barça, para garantizar que esta mañana en los bares se hablaría más de fútbol que de juicios.

Ahora, los que ayer daban por descontada la condena de Camps y lo ponían a parir (Vbgr.: El Mundo) ya pontifican contra ¿los “socialistas”? y los juicios paralelos. Evidentemente, el escenario ha cambiado merced a alguna intervención providencial sobre el jurado popular. (Popular, ¿lo pillan? ¡A quién se le ocurre!). Así que, lo siguiente es que Garzón sea condenado por las escuchas a los Abogados de Gürtel. Yo, la verdad, creo que deberían condenarlo por hacer esas cosas que él ha hecho siempre en sus instrucciones, pasándose por el forro el derecho de defensa y produciendo incontables absoluciones de grandes camellos y gente así. Es famoso por ser un instructor tan malo como buen propagandista de sí mismo.

Lo malo es que, una vez condenado Garzón, como merece, no sólo no va a acumularse todo el caso Gürtel (o sea, financiación ilegal del PP) en el Supremo, como debería ser; sino que, debido a las escuchas ilegales de nuestro Juez Estrella, van a llover las solicitudes de nulidad de actuaciones en todo lo relacionado con la trama del Sr. Correa y sus colegas; nulidades que es probable que prosperen, aunque sea en Estrasburgo.

Resultado: el que ya conocemos. Una serie de tipos que todo el mundo sabe que son culpables, serán exculpados y, dentro de unos años, nadie se acordará de esto. ¿o se acuerda Vd., amable lector del Caso Naseiro, pongo por caso?



2/1/12

Urdangarin y los recortes

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 El Cid, de Nazareno y oro

La opinión cada vez más extendida contra las corridas de toros, viene de que la gente se identifica con el toro. Por lo menos, buena parte de la gente. Es lógico: también nosotros nos dejamos manejar por el engaño -así llaman los taurinos a la muleta-, yendo por donde el torero quiere que vayamos, embistiendo contra el pobre caballo que, con su ojo vendado, está tan ciego como nosotros mientras, desde lo alto, el picador nos hunde una y otra vez la puya inmisericorde en todo el morrillo. Por más que nos duelan los puyazos, no se nos ocurre mirar hacia arriba y seguimos erre que erre, dando topetazos al caballo.

Cuando ya se han cansado de picar y nosotros de embestir el peto, suena el clarín, cambia el tercio y aparecen unos tipos dando saltitos para llamar nuestra atención hacia otra parte. Nosotros nos creemos que podemos cogerlos, pero, justo cuando los tenemos al alcance de la mano –de los cuernos- nos hacen un quiebro y nos plantan en todo lo alto un par de banderillas. Nosotros, en vez de ir a por el tío de los saltitos, nos peleamos con las banderillas olvidando la mano que nos las ha clavado. El resultado final es conocido: después de traernos y llevarnos por el ruedo persiguiendo un trapo rojo, si somos bravos, moriremos de una estocada a la luz del día, entre aplausos del respetable. Si somos cobardes o andamos flojos de remos, seguiremos a una parada de cabestros hasta un sitio donde nadie vea cómo nos liquidan. Bravos o cobardes, nuestro destino es el mismo: la cazuela.

Así terminamos un año y empezamos otro: persiguiendo un trapo rojo cual camiseta de la Selección. Lo perseguimos encantados por su condición de yerno real; de modo y manera que las charlas de los bares tratan de la monarquía y la república –cosas que a nadie importan- y no de la corrupción de los gobiernos de Valencia y Baleares, que son los que malversaban nuestra pasta. Por lo visto, se la regalaban -la pasta- al real yerno por guapo, o por ser quien era; pero nadie habla de qué pasaba luego con ese dinero público que pasaba a manos privadas. Como sabemos, las bandas tipo Noos, Gürtel o Filesa no son más que herramientas para sacar de las arcas del Estado el dinero que pagamos de nuestros impuestos y, después de marearlo más o menos según la habilidad de cada cual, repartirlo con alguien, por lo general relacionado con quien lo ha pagado.

La pregunta debería ser ¿con quién? Pero -¡ay!- las investigaciones judiciales suelen terminar allá donde empieza a peligrar la carrera de los jueces. Y nosotros, mientras sigamos persiguiendo trapos rojos y empeñándonos en embestir al caballo en vez de al picador, no nos vamos a enterar, me temo.



6/7/10

Decencia

 

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Acabo de leerme este libro, que recomiendo. Si bien San Leopoldo Abadía tiene esto de la crisis muy bien explicado, como era profesor de escuela de negocios, se queda en que el origen está en los bajos tipos de interés en Estados Unidos. Doña Loretta intenta enterarse de por qué estaban tan bajos.

Ambos dos coinciden en un punto: el origen de todo esto está en la indecencia.

Loretta Napoleoni, ya conocida nuestra por su libro anterior, “Economía canalla”, considera que los tipos estaban tan bajos porque había que financiar las frustradas operaciones de robo con homicidio a gran escala de los chicos de Bush sin subir los impuestos y la única forma era a base de endeudarse.

El libro puede resumirse así:

“La Administración Bush recibe de Bill Clinton un pequeño superávit y Barack Obama –que accede al poder en medio de la peor recesión desde la Gran Depresión- hereda una deuda pública de 10 billones de dólares, equivalente al 70% del PIB estadounidense, o mejor, al 18% de la economía mundial. ¿Dónde ha ido a parar todo ese dinero? Dos guerras aún activas y un sistema de seguridad tan ambicioso como inconsistente consumen las finanzas del Estado e incluyen a Estados Unidos en el grupo de países con la deuda pública más alta del mundo.

Todo esto no podría haber sucedido antes de la década de 1990, ya que los conflictos se pagaban con el erario público en vez de con la política de los bajos tipos de interés. ¿Cómo olvidar la histórica decisión de Lyndon Johnson, en la década de 1960 de aumentar la presión fiscal para hacer frente a los altos costes de la guerra de Vietnam? Fue una maniobra necesaria y, al mismo tiempo, profundamente impopular. En efecto, a nadie le gusta financiar de su bolsillo la maquinaria militar, aunque el objetivo sea destruir a un superterrorista como Osama Bin Laden o desembarazarse del dictador Saddam Hussein. A quienes se preguntan por qué estas guerras en Irak y en Afganistán, que parecen interminables y que no han suscitado un movimiento de oposición similar al que puso fin a la de Vietnam, se puede responder que mientras los gastos militares no afecten directamente a nuestro bolsillo o menoscaben nuestra libertad, obligándonos a ir al frente, los conflictos armados son virtuales, vividos exclusivamente a través del filtro de los medios de comunicación,”

(…)

“Con gran habilidad, los políticos y los medios de comunicación construyen en torno a esta psicosis la política del miedo que intenta presentar a Al Qaeda como el nuevo movimiento nazi y a Osama Bin Laden como la reencarnación de Adolf Hitler. Ha bastado esto para convencer a la población de que la supervivencia de la cultura occidental estaba de nuevo en peligro. Mientras quien la pulverizaba realmente, haciendo pedazos nuestro mundo y nuestro bienestar, no vivía en una región tribal de Pakistán ni iba vestido con harapos, sino que habitaba en Wall Street y en la City de Londres. Con sus trajes de diseño, viajando en jets privados, los destructores del moderno capitalismo eran halagados por los políticos y alabados por los medios de comunicación.”

(…)

“Las estadísticas y las falsas informaciones han saciado la sed inagotable de “noticias espantosas” de los medios de comunicación. Los políticos alteran los hechos, diseminan verdades hinchadas y, alguna vez incluso, mentiras. Los medios de comunicación las difunden. Nosotros nos angustiamos, tememos a cualquiera que tenga rasgos, ropas y costumbres diferentes de los nuestros, y ni siquiera se nos pasa por la cabeza echar un vistazo a lo que sucede en Wall Street, donde se dice que hacen dinero a paletadas. Es más, hacemos de todo para recoger las migajas de esta fiesta y no pensamos que es precisamente allí donde nuestra serenidad y nuestro sistema de valores están sufriendo el ataque más duro.”

(…)

“En la raíz de la crisis del crédito está la compraventa del riesgo bancario o financiero, como si se tratara de un bien, y la producción de riqueza ligada a este comercio. Las obligaciones estructuradas con paquetes de hipotecas subprime, así como las compuestas por los índices de los precios de las materias primas y los credit default swaps –apuestas sobre la insolvencia de los operadores financieros-, todas formaban parte de estos bienes ficticios ligados al riesgo, productos que durante años fueron intercambiados en los mercados. Los derivados cuantificaban su valor y precios. A diferencia de las obligaciones o de las acciones tradicionales –cuyo objetivo es recoger crédito para el crecimiento de los sectores público y privado-, estos falsos bienes acababan siendo usados por quien los producía y los vendía para aumentar swus beneficios y obtener un mayor estímulo del crédito. Y esta compraventa, que se producía electrónicamente, acababa creando riqueza, o mejor dicho, dando la ilusión de que la creaba.”

(…)

“En vez de reducir el riesgo a cero, de extirparlo como un cáncer de la economía globalizada, el Estado lo está desplazando de un sector a otro: del privado al público, y así empeora la situación. Está claro que esta política esconde la voluntad de mantener el statu quo ante, es decir, de salvar a toda costa una economía donde la creación y la comercialización del riesgo se han convertido en parte integrante del sistema. Naturalmente, esto ha sido posible gracias a la agresiva venta del crédito a precios regalados, es decir, a la política deflacionista perseguida desde la caída del Muro de Berlín, y a las finanzas estructuradas que lo ha transformado en un bien comerciable. Pero eso es una distorsión, una anomalía que debía ser corregida de inmediato. Es más, nunca habría debido verificarse.”

Loretta Napoleoni no tiene especial relación con perriflautas antisistema. Es economista y ha trabajado en el FMI, el Chase Manhattan y Laurie Milibank, ha sido consultora de la FAO y del BERD. Lo siento, de verdad.

13/4/10

Las escuchas de Gürtel y otras cosas

 

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Ya tengo el texto completo del auto del Tribunal Superior de Justicia de Madrid que anula buena parte de las escuchas a los abogados del caso Gürtel.

En el estercolero de la Justicia española, es un dato positivo. Como he dicho más veces, se supone que “nosotros” somos los buenos, y que el así llamado Estado de Derecho, se debería caracterizar por aplicarse a sí mismo ciertas limitaciones en beneficio de los derechos fundamentales de los súbditos (nosotros). El derecho de defensa y el derecho a un juicio con garantías, es una de esas cosas que, mal que bien, diferencian una democracia imperfecta de una dictadura. Este auto defiende esos derechos.

Me han convocado por diversos sitios para manifestarme a favor de Garzón. Aunque no me gustan las aglomeraciones, podría protestar porque se permita que pequeños grupúsculos mafiosos de extrema derecha se dediquen a presentar querellas absurdas en beneficio de determinado partido y que el Tribunal Supremo interprete novedosamente, para permitirlo, la Ley de Enjuiciamiento Criminal. Incluso indignarme de que, por venganzas personales y para encenagar aún más el caso Gürtel, espejo de nuestra clase política, se retuerza el Derecho y se admita la querella contra Garzón por el tema crímenes del Franquismo.

Pero es que Garzón también hace cosas como ésta que cuenta el auto: pasarse el Derecho por el arco del triunfo para realizar escuchas ilegales, y muchas otras que cualquier profesional conoce y que no me atrevo a contar en el blog, que luego te cierran.

Y no sólo es bastante poco respetuoso con la cosa del Estado de Derecho, sino que, como es notorio, es un instructor bastante poco cuidadoso y, así, el mismo auto que anula las escuchas reconoce que, al menos en una ocasión, podría haber habido base para ordenar la observación de las comunicaciones entre un abogado y su cliente, porque el propio abogado era sospechosísimo y estaba siendo investigado. Por desgracia, el Juez no incluyó este detalle para motivar las escuchas, ni lo individualizó… en fin, un fallo. (que comete habitualmente)

Y no sólo Garzón. Hoy ha sido noticia la absolución de los responsables de Egunkaria. En su momento se jaleaba mucho esto de prohibir partidos o cerrar periódicos… Aunque tarde y aunque a estas alturas ese cierre sea irreparable, de vez en cuando hay algo de sensatez en la Justicia. Gravísimo, que la Audiencia admita la posibilidad de que los imputados, hoy inocentes, fueran torturados. Ahora, tal vez alguien debería investigar si lo fueron, ¿no? Puestos a remover la mierda…

En fin: a continuación, el resumen del auto anulaescuchas que hace el Colegio de Abogados de Madrid. (El texto completo, en el almacén de la barra virtual)

NOTA SOBRE EL AUTO 28/2010 DE LA SALA DE LO CIVIL Y PENAL DEL T.S.J. CASO GÜRTEL

La Sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, resuelve las apelaciones interpuestas frente a los Autos dictados por el Juzgado Central de Instrucción nº 5, por los que se acordaba la observación de las comunicaciones de determinados imputados en el caso Gürtel con los Letrados personados en la causa u otros que mantuviesen entrevistas con ellos.

Mediante Auto de 25 de Marzo de 2010, la Sala estima en parte los recursos planteados, revocando parcialmente las resoluciones dictadas en cuanto hacen referencia a la ?observación de las comunicaciones personales que mantuvieran dichos internos con los letrados que se encuentren personados en la causa u otros que mantengan entrevistas con ellos, previniendo el derecho de defensa, en el Centro Penitenciario en el que se encontraban, o cualesquiera otros donde se trasladaran?, y en consecuencia, DECLARAR ilícitas y sin efecto las citadas medidas de intervención de las comunicaciones con los Abogados defensores o con los Abogados expresamente llamados en relación con asuntos penales de los imputados en prisión en ellas acordadas.?

Se establece en el expresivo fundamento jurídico quinto, recordando la finalidad del derecho de defensa en el proceso penal, que la confidencialidad de las comunicaciones de los Abogados con sus clientes resulta esencial para garantizar la efectividad real del derecho a no reconocer voluntariamente la culpabilidad (art. 24. 2 CE), llegando a afirmarse que de lo contrario estaríamos próximos a prácticas inquisitorias.

Parte el Auto afirmando que el derecho del acusado a comunicarse sin trabas, en el seno del Consejo de Europa se encuentra enunciado en el artículo 93 de las Reglas Mínimas para el trato de los detenidos, reconociendo además las notorias carencias de nuestra normativa, ya puestas de manifiesto por el TEDH, entre otras, en su Sentencia de 26 de Septiembre de 2006. Indica que el contenido del artículo 51.2 de la LOGP, establece un régimen de especial protección del derecho de defensa, dotando de las máximas garantías, a las comunicaciones confidenciales entre abogado e imputado y permitiendo su restricción sólo en casos extremos, cuando conjuntamente se tratara de presos o penados por delitos de terrorismos y acordada mediante resolución judicial ponderadas (STC 183/1994).

La aplicabilidad del vago e indeterminado artículo 579 de la Lecrim., se afirma,

queda circunscrita a las restricciones que se pudieren acordar sobre personas no privadas de libertad, norma que permitiría hipotéticamente la intervención de las comunicaciones entre Abogados y sus clientes, aunque de modo absolutamente excepcional.

Apoyan la decisión en la clarificadora Sentencia del Tribunal Supremo 538/1997, de 23 de Abril, que dispuso que ?las razones de seguridad, de interés del tratamiento y del buen orden del establecimiento, que pueden justificar esas limitaciones, no son aplicables a las comunicaciones incardinadas en el ejercicio del derecho de defensa del interno (art. 24 CE), derecho que no se ve legalmente limitado por su privación de libertad, y que debe ser especialmente tutelado, garantizando la igualdad real y efectiva de posibilidades de defensa de los acusados en un proceso penal, tanto a quienes la ejercitan desde la libertad como a quienes tienen que ejercitarla desde la prisión (art. 9.2 de la Constitución Española).

Se concluye que al no estar investigándose delitos de terrorismo está vedada toda intervención de las comunicaciones que se mantuvieran en prisión entre letrados e imputados ni siquiera apoyándose en el inconcreto artículo 579 de la Lecrim., no así las restantes las restricciones generales con terceras personas.

Análisis independiente hace de la medida adoptada respecto de uno de los Letrados, expresado nominativamente en el primero de los autos dictados por el Instructor, imputado como posible cooperador, desechando la legitimidad de la intervención acordada al no haberse expresado datos objetivos en los que pudiera fundarse la medida, refiriendo únicamente sospechas o conjeturas, incumpliéndose con ello el deber de motivación exigible, máxime cuando se estaba ante la limitación de derechos fundamentales, recogiendo los requisitos de la Sentencia de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo nº 737/2009, de 6 de Julio. Considera el Tribunal Superior de Justicia que los datos existentes, no indican por sí solo porqué era imprescindible o muy necesaria la intervención de las comunicaciones de este letrado, ni tampoco si era posible obtenerlos por otros medios menos nocivos.

Se llama la atención en el sexto de los fundamentos sobre el descontrol que supone excluir del proceso el contenido de las conversaciones, lo que imposibilita de hecho su control efectivo ignorándose si pudieron ser origen de prueba posterior y si sobre dicho contenido se ejerció algún tipo de supervisión.

Se considera finalmente que fue infringido el artículo 51.2 de la LOGP, vulnerando con ello el derecho de defensa y a no confesarse culpable, así como el derecho a un proceso con todas las garantías, exclusivamente en lo relacionado con las intervenciones que se mantuvieron con lo letrados, únicas que aparecen protegidas especialmente, aclarando que estarían excluidas de esa protección especial las comunicaciones que se hubieran podido mantener con Letrados que no hubieran comparecido como defensores o como expresamente llamados.

En la parte dispositiva el Auto establece las consecuencias de la nulidad acordada, disponiendo que: ?Conforme a esa declaración de ilicitud, y en los términos expuestos en los fundamentos Séptimo y Octavo de la presente resolución, el Magistrado instructor de la presente causa habrá de declarar, de oficio o a instancia de parte, y previa la tramitación que prevé el artículo 240.2 de la Ley Orgánica del Poder Judicial, las consecuencias que en orden a la validez o nulidad de las diferentes actuaciones, cautelares o de investigación, se hayan practicado en el presente proceso y tengan conexión de antijuridicidad con las diversas intervenciones de comunicaciones que ahora se dejan sin efecto.?