2/10/08
26/9/08
Sabiduría Oriental

La amiga Elena (uno de los nuestros) me regaló por mi cumpleaños un librito sobre casas japonesas. No puedo resistirme a colgar unos párrafos acerca de la concepción japonesa de aquello que entre nosotros denominamos la metafísica del water:
"Siempre que en algún monasterio de Kyoto o de Nara me indican el camino de los retretes, construidos a la manera de antaño, semioscuros y sin embargo de una limpieza meticulosa, experimento intensamente la extraordinaria calidad de la arquitectura japonesa. Un pabellón de té es un lugar encantador, lo admito, pero lo que sí está verdaderamente concebido para la paz del espíritu son los retretes de estilo japonés. Siempre apartados del edificio principal, están emplazados al abrigo de un bosquecillo de donde nos llega un olor a verdor y a musgo; después de haber atravesado para llegar una galería cubierta, agachado en la penumbra, bañado por la suave luz de los shoji y absorto en tus ensoñaciones, al contemplar el espectáculo del jardín que se despliega desde la ventana, experimentas una emoción imposible de describir. El maestro Soseki, al parecer, contaba entre los grandes placeres de la existencia el hecho de ir a obrar cada mañana, precisando que era una satisfacción de tipo esencialmente fisiológico; pues bien, para apreciar plenamente este placer, no hay lugar más adecuado que esos retretes de estilo japonés desde donde, al amparo de las sencillas paredes de superficies lisas, puedes contemplar el azul del cielo y el verdor del follaje. Aún a riesgo de repetirme, añadiré que cierto matiz de penumbra, una absoluta limpieza y un silencio tal que el zumbido de un mosquito pueda lastimar el oído son también indispensables.
Cuando me encuentro en dicho lugar, me complace escuchar una lluvia suave y regular. Esto me sucede, en particular, en aquellas construcciones características de las provincias orientales donde han colocado a ras de suelo unas aberturas estrechas y largas para echar los desperdicios, de manera que se puede oír, muy cerca, el apaciguante ruido de las gotas que, al caer del alero o de las hojas de los árboles, salpican el pie de las linternas de piedra y empapan el musgo de las losas antes de que las esponje el suelo. En verdad, tales lugares armonizan con el canto de los insectos, el gorjeo de los pájaros y las noches de luna; es el mejor lugar para gozar de la punzante melancolía de las cosas en cada una de las cuatro estaciones y los antiguos poetas de haiku han debido encontrar en ellos innumerables temas. Por lo tanto no parece descabellado pretender que es en la construcción de los retretes donde la arquitectura japonesa ha alcanzado el colmo del refinamiento."
Feliz fin de semana
Para discutir sobre:
antropologia cultural,
Benefactores de la Humanidad,
Japon,
Sabiduria oriental,
Samurais,
Teoria de la evolucion,
Yamato-damashii
25/9/08
El atún somalí

Los datos del mapa son de hace un par de años, pero el que siga el tema verá que la distribución de "incidentes" no ha variado mucho. (La delgada línea roja del mapa es el límite de las 200 millas)
Un tema de esos de relleno: los atuneros españoles temen ser secuestrados por los piratas somalíes y reclaman que el Gobierno mande a la armada a proteger sus faenas.
Después del asunto “Playa de Bakio”, se discute mucho el tema. Ahora, el Gobierno (que es el inductor de una especie de programa de la Unión Europea dirigido por un Capitán de Navío español) es criticado por enviar a la zona conflictiva un avión en lugar de barcos de guerra. Es una objeción atávica: los barcos con cañones y tal parece que están más cerca y acojonan más.
El P-3 Orion es un avión diseñado específicamente para patrulla marítima, de gran autonomía, que puede recorrer en pocas horas la distancia que a la fragata más moderna le llevaría días y está dotado con los equipos más modernos de control y detección (tanto, que son los que nos compra la US Coast Guard) y, encima, lleva variado y sofisticado armamento antibuque y antisubmarino, desde misiles harpoon y torpedos antisubmarinos, hasta lanzacohetes muy adecuados para hundir cosas pequeñas como las que usan los piratas. Se supone que va a patrullar desarmado, pero no hay más que colgarle el armamento. Vale, nada más llegar se ha estropeado y ha habido que cambiarlo por otro (que ya está patrullando) no importa: tenemos varios.
¿Entonces? Nada, es un tema más para tocarle las narices al Gobierno e insistir en el leit-motiv de la presente legislatura, que ha pasado de “El Gobierno es amigo de ETA y está rompiendo España” a “El Gobierno no hace nada”. Todo ello, retroalimentado por el aún existente complejo de inferioridad arrastrado por los españoles desde Carlos IV y que aún aqueja a la gente en edad de dirigir periódicos o radios.
El problema, a mi entender, es otro.
Cuando la flota atunera de un país (digamos, España) tiene interés en pescar atunes en caladeros pertenecientes a otro país (Pongamos, Somalia), ¿qué hace? Los Gobiernos hablan, los ministros de Exteriores y de Pesca o lo que haga sus veces, se reúnen, negocian y acaban firmando un acuerdo pesquero según el cual se paga buena pasta al país propietario de los caladeros (o a sus gobernantes), incluso con algunas cláusulas habituales sobre contratación de tripulantes nativos, formación profesional y tal. Se firma, y se va a pescar.
Lo que pasa, es que Somalia no tiene Estado con quien firmar nada. Ha descendido de la categoría de País a la de sitio.
Así que nuestros pesqueros (y los franceses, y todos los demás) se plantan en lo que sería la zona económica exclusiva de Somalia y se ponen a pescar toneladas de atunes directamente por la cara. Cosa que, por lo visto, está en las leyes de la naturaleza porque, al fin y al cabo, los somalíes no son más que putos salvajes que no entienden de estas cosas y, si se acercan a nuestros pesqueros mientras expolian sus caladeros, que deberían ser una fuente de riqueza para el país, lo que hay que hacer es hundirlos a cañonazos.
Otra ventaja, aparte de no pagar ni un duro por llevarse el atún, es que no hay ningún control sobre las técnicas de pesca empleadas, nivel de capturas, ni ninguna otra molestia de esas que inventan los burócratas de Bruselas para entorpecer la libre empresa.
Es curioso. Los así llamados piratas (que lo son, básicamente porque no tienen país, sino señor de la guerra) dicen que ellos no cobran rescates, sino compensaciones por el uso de los caladeros. Y yo me pregunto, guardando todos los merecimientos a los honrados pescadores patrios (y africanos contratados a precio de saldo) que, al fin y al cabo, tienen que vivir (como los somalíes) y no hacen más que ir a donde los mandan a jugarse el tipo. Me pregunto, digo:
¿Quiénes son los piratas?
Aparte, alrededor de la situación florecen boyantes y novedosos negocios, con sus bufetes de abogados en la City de Londres y todo.
Para discutir sobre:
Centros comerciales,
Colonialismo,
filibusteros,
Imperialismo,
Pesca,
Piratas,
somalia
21/9/08
Queipo de Llano

A raíz de una charla en la B.F.I. sobre la Guerra Civil y los comienzos del régimen franquista, accedo a las urgencias de uno de mis contertulios y cuelgo aquí uno de los papelitos de mi colección, citados por mí. Es una carta del General Queipo de Llano a un viejo amigo suyo, Magistrado del Tribunal Supremo de la República, encarcelado y condenado a muerte tras la Guerra Civil, puesto en libertad al cabo de cuatro años aunque -obviamente- expulsado de la carrera judicial.
Como ya no se puede dar por sentado que nadie sepa quién fue el General Queipo de Llano, diremos, resumiendo, que fue uno de los promotores del Glorioso Alzamiento Nacional/Rebelión militar contra la República. El 18 de julio tomó el mando de las tropas de Sevilla y a su audaz intervención se debió que la ciudad quedara rápidamente en manos de los Nacionales/Sediciosos. Se hizo famoso por sus charlas radiofónicas, modelo de propaganda de guerra. Queipo de Llano no era ningún angelito. Aunque se sublevó al grito de ¡Viva la Repúbica! -era republicano- en la zona bajo su mando se cometieron todo tipo de tropelías. A medida que Franco se iba haciendo con todos los resortes del poder y se evidenciaba que tenía la sana intención de perpetuarse como Jefe del Estado, fue distanciándose rápidamente de él, debido en parte a sus ideas sobre lo que debería ser el régimen (más o menos autoritario, pero no lo que estaba haciendo Franco) y en parte a su ego más bien desproporcionado. Como se dice en la carta, a principios de los 40 ya se había alejado por completo del régimen y se dedicó -en términos generales- a sus asuntos. En privado, solía referirse a Franco como "Paca la culona".
Transcribo la carta para comodidad de mis amables lectores:
Como ya no se puede dar por sentado que nadie sepa quién fue el General Queipo de Llano, diremos, resumiendo, que fue uno de los promotores del Glorioso Alzamiento Nacional/Rebelión militar contra la República. El 18 de julio tomó el mando de las tropas de Sevilla y a su audaz intervención se debió que la ciudad quedara rápidamente en manos de los Nacionales/Sediciosos. Se hizo famoso por sus charlas radiofónicas, modelo de propaganda de guerra. Queipo de Llano no era ningún angelito. Aunque se sublevó al grito de ¡Viva la Repúbica! -era republicano- en la zona bajo su mando se cometieron todo tipo de tropelías. A medida que Franco se iba haciendo con todos los resortes del poder y se evidenciaba que tenía la sana intención de perpetuarse como Jefe del Estado, fue distanciándose rápidamente de él, debido en parte a sus ideas sobre lo que debería ser el régimen (más o menos autoritario, pero no lo que estaba haciendo Franco) y en parte a su ego más bien desproporcionado. Como se dice en la carta, a principios de los 40 ya se había alejado por completo del régimen y se dedicó -en términos generales- a sus asuntos. En privado, solía referirse a Franco como "Paca la culona".
Transcribo la carta para comodidad de mis amables lectores:
El General Queipo de Llano
Santander y Julio 13/942
Sr. Don ***
Mi querido amigo: he recibido su carta del 29 de Julio [sic], que me ha perseguido hasta dar conmigo: por ella veo que está V. vivo y he sentido la satisfacción de saber de un tan antiguo amigo, que se encuentra en los umbrales de la vejez, dispuesto a seguir (que sea por muchos años) su nueva vida.
Veo por su carta, que la tormenta que sufrió y sigue sufriendo España no pasó sin dejar, para V. rastros más o menos profundos. Consuélese: yo salvé a España y también sufrí y sigo sufriendo los efectos de aquella. Pero me cabe la satisfacción de que si desempeñé el papel principal de España no me cabe responsabilidad alguna en los males que hoy sufre y .... en los que tiene que sufrir ......
Solo aspiro a no volver a desempeñar cargo alguno, civil ni militar. Allá las consecuencias de todo lo que vemos, para quienes no supieron evitarlo ...... yo ... a vivir todo lo tranquilo que aquellos me permitan.
Todavía no tengo casa. Quizá sea el único que no la tiene, desde que me la destruyeron los rojos, a pesar de que por el cargo que tuve pude haber requisado los muebles que hubiera querido....... pero eso no entró jamás en mi manera de ser....
Si en mi vida errante pudiera prestarle algún servicio (que no esté relacionado con actividades del gobierno) crea que estaré siempre dispuesto a hacerlo.
Que llegue V. a otro múltiplo de 20 y cuente siempre con la buena amistad de su attº. v.v.
Gonzalo Q de llano
Para discutir sobre:
Franquismo,
Guerra civil,
Memoria historica,
Queipo de Llano
11/9/08
No ha llegado el fin del mundo
(Escrito ayer en servilletas del Ávila antes de comer)
Esta mañana puede decirse que ha empezado a funcionar oficialmente el gran acelerador de partículas europeo (LHC) y no ha pasado nada grave. Por nada grave, me refiero a la aparición de un agujero negro que nos haya engullido en un pis pas.
Esta afirmación es estupenda, porque si pasa lo contrario –digamos, esta tarde- ningún blogueiro va a poder replicarme, colapsado gravitacionalmente como estará, en hiperdensa amalgama con su PC y su router.
Hace unos meses, leí que había varias demandas presentadas por ahí exigiendo que los jueces paralizasen con carácter de urgencia la puesta en marcha del acelerador de partículas porque iba a producir el susodicho agujero negro y, por ende, el fin del mundo.
Es sorprendente como, a medida que el conocimiento científico avanza, la resistencia contra el mismo crece (alguien debería escribir una elegante ecuación sobre ello) De momento, no vamos mal; pero me da la impresión de que, como no se tomen medidas con cierta urgencia para divulgar dicho conocimiento y hacerlo medianamente comprensible a los simples mortales, la cosa no pintará tan bien.
Y es que las fuerzas de la oscuridad, dirigidas por Sauron desde su Torre Oscura, no descansan, y sus acólitos, ya sea en forma de Nazgules del Vaticano, El Azahr o el exilio tibetano, u orcos de las facultades de pedagogía y telepredicadores del nuevo continente, van minando pacientemente la estructura mental de la civilización, (con los postjipis de la niu güei y los frustrados existenciales de toda laya seguidores de Iker Jiménez rellenando los intersticios)
Si dentro de unos años ya no queda gente cualificada para acceder a las facultades de Física o Exactas y los biólogos se dedican a demostrar que las especies no evolucionan, el trabajo estará hecho. Y el LHC tal vez sea conservado para mostrar a las generaciones futuras cómo nuestra época estaba tiranizada por un falso dios llamado Ciencia que ponía en cuestión la Palabra del Señor Oscuro y pretendía -¡oh vanidad de vanidades!- que el humano tenía derecho a intentar conocer la realidad.
Esta mañana puede decirse que ha empezado a funcionar oficialmente el gran acelerador de partículas europeo (LHC) y no ha pasado nada grave. Por nada grave, me refiero a la aparición de un agujero negro que nos haya engullido en un pis pas.
Esta afirmación es estupenda, porque si pasa lo contrario –digamos, esta tarde- ningún blogueiro va a poder replicarme, colapsado gravitacionalmente como estará, en hiperdensa amalgama con su PC y su router.
Hace unos meses, leí que había varias demandas presentadas por ahí exigiendo que los jueces paralizasen con carácter de urgencia la puesta en marcha del acelerador de partículas porque iba a producir el susodicho agujero negro y, por ende, el fin del mundo.
Es sorprendente como, a medida que el conocimiento científico avanza, la resistencia contra el mismo crece (alguien debería escribir una elegante ecuación sobre ello) De momento, no vamos mal; pero me da la impresión de que, como no se tomen medidas con cierta urgencia para divulgar dicho conocimiento y hacerlo medianamente comprensible a los simples mortales, la cosa no pintará tan bien.
Y es que las fuerzas de la oscuridad, dirigidas por Sauron desde su Torre Oscura, no descansan, y sus acólitos, ya sea en forma de Nazgules del Vaticano, El Azahr o el exilio tibetano, u orcos de las facultades de pedagogía y telepredicadores del nuevo continente, van minando pacientemente la estructura mental de la civilización, (con los postjipis de la niu güei y los frustrados existenciales de toda laya seguidores de Iker Jiménez rellenando los intersticios)
Si dentro de unos años ya no queda gente cualificada para acceder a las facultades de Física o Exactas y los biólogos se dedican a demostrar que las especies no evolucionan, el trabajo estará hecho. Y el LHC tal vez sea conservado para mostrar a las generaciones futuras cómo nuestra época estaba tiranizada por un falso dios llamado Ciencia que ponía en cuestión la Palabra del Señor Oscuro y pretendía -¡oh vanidad de vanidades!- que el humano tenía derecho a intentar conocer la realidad.
Addenda del 12/09/08:
Es de justicia dar voz al criticado, así que, en el almacén de la barra virtual tenéis el affidavit de nuestros científicos apocalípticos presentado ante los tribunales hawaianos para detener el LHC. Versión original, incluido el curriculum vitae del científico Luis Sancho.
Además, por si alguien quiere comprarlos, aquí están los libros científicos de Luis Sancho:
Los ciclos de la economía y la historia: la III Guerra Mundial. (Ed. Arabea Kultur Taldea, Vitoria, 2004)
Los ciclos del tiempo: Dios, Universo y hombre. (Ed. arabea Kultur Taldea, Vitoria, 2008)
Sinopsis del primero:
De repente vivimos en una época distinta. La tranquilidad de los años 90, una década feliz, similar a los 'locos años 20', donde la gente gozaba de seguridad y riqueza, ha terminado. Y surge en su lugar bajo la ley del péndulo histórico un mundo orwelliano en crisis económica y guerra, parecido al mundo convulso que tras el gran crack bursátil del 29, trajo el fascismo y la II Guerra Mundial. ¿Cuál es el motivo de esos cambios cíclicos de la historia y la economía?Más allá de acontecimientos puntuales que ahondan en ese cambio, como la caída de las Torres Gemelas, esas transformaciones requieren de causas más profundas para poder ser explicadas. Este libro explora esas causas, relacionando los ciclos tecnológicos, económicos, políticos y culturales de la Historia Moderna y extendiendo su análisis al futuro más probable de esos ciclos.
Para discutir sobre:
Alvaro Marchesi,
Analfabetismo funcional,
Ciencia,
Decadencia de occidente,
educacion,
Hechiceria,
Palas Atenea,
supersticion y oscurantismo
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

