7/1/08

Cómo empiezan las guerras: 28 de agosto de 1939



Me había comprometido a hacerlo y algunos me habíais pedido que lo colgara, así que aquí va. Para el interesado es mejor que una novela, para los demás, será un coñazo y podéis pasarlo por alto sin problemas.

El Libro Amarillo Francés es un documento citado en los primeros capítulos de todas las historias serias de la Segunda Guerra Mundial. En él, el Gobierno Francés justifica su postura al comienzo de la SGM (cuando creían que iba a durar poco y la iban a ganar ellos, se supone). Recoge las comunicaciones diplomáticas francesas (al menos las que el Gobierno consideró oportuno publicar) transmitidas entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y las diversas Embajadas, más algunos otros documentos. Es una fuente de reconocida importancia.

He traducido la parte comprendida entre los días 28 de agosto y 3 de septiembre de 1939; es decir, durante la semana en que empezó la Segunda Guerra Mundial. Me parece que da una idea bastante aproximada del desmadre existente. Desmadre que suele reproducirse al comenzar cada guerra.

La traducción es mía, pero no es una traducción definitiva, sino provisional y ad usum privatum. Trato de conciliar la claridad con el farragoso estilo diplomático francés de los años 30 que, estoy seguro, es responsable de más de una complicación por su hacinamiento de oraciones subordinadas que tornan algunos párrafos completamente incomprensibles en los momentos más críticos.

Publicaré por días y aún así será demasiado largo, así que si a la mayoría le parece demasiado aburrido, los días sucesivos los colgaré en El Almacén de la Barra Virtual (vulgo cuartito) para que los interesados puedan bajárselos.


Dramatis Personae: (tal como se les nombra en el libro y por orden de aparición dentro de cada nacionalidad)

Franceses:

Georges Bonnet: Ministro de Asuntos Exteriores
Edouard Daladier: Presidente del Consejo
Léon Noël: Embajador en Varsovia
Corbin: Embajador en Londres
Coulondre: Embajador en Berlin
Henri Cambon: Ministro de Francia en Luxemburgo
Bargeton: Embajador en Bruselas
De la Tournelle: Cónsul de Francia en Dantzig
De Vitrolles: Ministro de Francia en La Haya
François Poncet: Embajador en Roma
Charles Roux: Embajador en el Vaticano
Thierry: Embajador en Bucarest
Albert Lebrun: Presidente de la República
Camille Chautemps: Vicepresidente del Consejo
Hoppenot: Funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores


Alemanes:

Hitler: Führer y Canciller del Reich
Von Ribbentrop: Ministro de Asuntos Exteriores
Mariscal Goering: Mariscal del Reich y Presidente del Reichstag
von Weizsäcker: Secretario de Estado de Asuntos Exteriores
Hess: Lugarteniente de Hitler


Británicos:

Sir Neville Henderson: Embajador en Berlin
Sir Alexander Cadogan: Subsecretario del Foreign Office
Sir Neville Chamberlain: Primer Ministro
Sir Eric Phipps: Embajador en Paris
Lord Halifax: Secretario del Foreign Office
Sir Howard Kennard: Embajador en Varsovia
Sir Percy Loraine: Embajador en Roma


Polacos:

Beck: Ministro de Asuntos Exteriores
Mariscal Rydz-Smigly: Jefe del Estado Mayor
Arciszewski: Confieso honradamente que no sé quién era
Lipski: Embajador en Berlin
Malhomme: Vicevoivoda de Silesia
Conde Lubienski: ¿Secretario de Estado de Asuntos Exteriores?
Conde Raczynski: Embajador en Londres


Eslovacos:

Hacha: Presidente de Eslovaquia
Szathmary: Ministro en Varsovia

Italianos:

Conde Ciano: Ministro de Asuntos Exteriores
Mussolini: Duce
Attolico: Embajador en Berlin


Soviéticos:

Molotov: Comisario del Pueblo para las Relaciones Exteriores


Estadounidenses:

Roosevelt: Presidente de los Estados Unidos

Suizos:

Walter Stucki: Ministro de la Confederación Helvética en Paris

Dantzigueses:

Forster: Jefe del Estado




28 de agosto de 1939.


Nº 271.

El Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores,
a los Embajadores de Francia en Londres, Varsovia, Washington, Estambul, Bucarest.
Paris, 27 de agosto de 1939, 23 h.

El Canciller del Reich, durante la tarde del 26 de agosto, ha declarado verbalmente a nuestro Embajador en Berlin que no podía asumir la sugerencia del Sr. Daladier de prestarse a una última tentativa de acuerdo pacífico con Polonia.

Georges Bonnet


Nº 272.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 1 h. 50. (recibido a las 4 h. 30.)

Según me indica el Sr. Beck, el Gobierno polaco se ve en la obligación, dadas las intenciones señaladas respecto de Polonia por la comunicación que el Canciller alemán ha hecho al Embajador de Inglaterra, de completar sus medidas militares llamando a nuevos reemplazos de reservistas.

Parece que se trata de poner en pie de guerra las divisiones activas que aún no han sido movilizadas.

Léon Noël


Nº 273.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 12 h. (recibido a las 13 h. 35.)

Las tropas polacas han recibido del Mariscal Rydz-Smigly la orden de no responder a ninguna provocación alemana. Deben limitarse a rechazar las incursiones caracterizadas en territorio polaco, y evitar rigurosamente franquear la frontera.

Léon Noël


Nº 274.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 15 h. 30. (recibido a las 17 h. 45.)

La prensa polaca señala diez nuevos casos de agresión alemana en territorio polaco sobre los puntos más diversos de la frontera. Se trata ya de patrullas que han penetrado en territorio polaco, ya de tiros de fusil o de ametralladora disparados desde territorio alemán sobre guardias fronterizos que se encontraban en territorio polaco.

Cerca de Dzialdowo (frontera de Prusia Oriental) una patrulla de caballería alemana ha sido encontrada a 6 kilómetros de la frontera. Un jinete alemán y su caballo han sido muertos. Una escaramuza ha tenido lugar cerca de Nowy-Targ, en la frontera eslovaca.

De la versión oficial polaca, se deduce que en todos esos casos las patrullas alemanas no se han enfrentado del lado polaco más que a guardias fronterizos.

Léon Noël.


Nº 275.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 18 h. (recibido a las 20 h. 40.)

En una entrevista que tuve con el Embajador de Alemania el 15 de julio, éste reconoció que, si bien había tenido que protestar por las medidas administrativas que habían sido adoptadas por las autoridades polacas contra alemanes, hacía bastante tiempo que no había observado hechos de esta naturaleza.

He aconsejado al Sr. Arciszewski tomar medidas como que se encomendara a un neutral una investigación sobre el terreno para destruir la leyenda que el Canciller alemán se esfuerza en acreditar.

Léon Noël


Nº 276.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 18 h. 05 (recibida a las 21 h. 05.)

Los malos tratos, asesinatos, etc., de los que son acusados los polacos por el Canciller Hitler, son puras calumnias. Los desmentidos que les oponen las autoridades nacionales no pueden ser puestos en duda. Es imposible que hayan sido muertos alemanes en los alrededores de Dantzig o en Bielsko, sin que los franceses que viven en esas zonas hayan sido informados. Es preciso señalar además, que los alemanes no han citado ningún hecho preciso, ningún nombre, ninguna fecha.

El Ministro de Asuntos Exteriores de Polonia no ha recibido ninguna protesta del Embajador de Alemania.


Léon Noël.


Nº 277.

El Sr. Corbin, Embajador de Francia en Londres,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Londres, 28 de agosto de 1939. (recibido por teléfono a las 18 h. 15.)

El Primer Ministro acaba de comunicarme el texto definitivo de la respuesta británica a la comunicación del Canciller. Algunas modificaciones formales han sido aportadas por el Consejo de Ministros al texto inicial, cuyo sentido general no ha sido alterado.

Tengo el honor de transmitir adjunto el documento a Vuestra Excelencia.

El Secretario de Estado ha insistido nuevamente para que no sea cometida ninguna indiscreción sobre el contenido de la nota de que se trata.

1º El Gobierno de Su Majestad ha recibido el mensaje que su Embajador en Berlin le ha transmitido de parte del Canciller alemán; lo ha examinado con toda la atención que este mensaje exige.

Toma nota del deseo expresado por el Canciller de fundar las relaciones entre Alemania y el Imperio británico sobre las bases de la amistad, y comparte enteramente este deseo. Cree, como el Canciller, que si un buen entendimiento, completo y perdurable, pudiera establecerse entre ambos países, resultarían del mismo ventajas sin precedentes para ambos pueblos.


2º El mensaje del Canciller trata dos grupos de cuestiones diferentes: las que son objeto del presente litigio entre Alemania y Polonia, y las que afectan al porvenir de las relaciones entre Alemania y la Gran Bretaña.

Por lo que se refiere a éstas últimas, el Gobierno de Su Majestad constata que el Canciller ha indicado algunas proposiciones que, bajo reserva de una condición, estaría dispuesto a dirigir al Gobierno británico de cara a un entendimiento general. Estas proposiciones están, naturalmente, formuladas de una forma muy general y requerirían una definición más precisa, pero el Gobierno de Su Majestad está enteramente dispuesto, con ciertas adiciones, a hacerlas objeto de discusión y estaría dispuesto, en el caso de que las diferencias germano-polacas se resolvieran pacíficamente, a iniciar dicha discusión desde el momento en que fuera posible en la práctica, y con el sincero deseo de alcanzar un acuerdo.

3º El Canciller alemán ha planteado como condición el previo arreglo de las diferencias entre Alemania y Polonia. El Gobierno de Su Majestad lo suscribe por completo. Sin embargo, todo depende de la naturaleza de dicho arreglo y del método empleado para alcanzarlo. Sobre estos puntos, sobre la importancia de los cuales el Canciller no puede dejar de darse cuenta, su mensaje guarda silencio y el Gobierno de Su Majestad se cree en la obligación de subrayar que un acuerdo sobre cada uno de ellos es esencial si se quiere realizar nuevos progresos.

El Gobierno alemán sabe que el Gobierno de Su Majestad tiene hacia Polonia obligaciones que le atan y a las cuales tiene intención de hacer honor. Fueran las que fueran las ventajas que pudieran ser ofrecidas a la Gran Bretaña, no podría dar su consentimiento a un arreglo que pudiera en peligro la independencia de un Estado al que ha dado su garantía.

4º A juicio del Gobierno de Su Majestad, una solución razonable de las divergencias entre Alemania y Polonia podría y debería ser realizada mediante un acuerdo entre los dos países siguiendo directrices que incluirían la salvaguardia de los intereses esenciales de Polonia, y recuerda que, en su discurso del pasado 28 de abril, el Canciller reconoció la importancia de dichos intereses para Polonia.

Pero, como le declaró el Primer Ministro en su carta al Canciller del 22 de agosto, el Gobierno de Su Majestad considera esencial, para el éxito de las negociaciones que precederían al acuerdo, que se entienda que todo arreglo sería garantizado por otras Potencias.

El Gobierno de Su Majestad estaría dispuesto a aportar su contribución al funcionamiento eficaz de una garantía de esa clase si se manifestaba el deseo de que fuera así.

Según el Gobierno de Su Majestad, de lo anterior se sigue que la próxima iniciativa debería ser la apertura de negociaciones directas entre los Gobiernos alemán y polaco sobre la base de los principios definidos más arriba, es decir, la salvaguardia de los intereses esenciales de Polonia y una garantía internacional que cubra el acuerdo.

Ya se ha recibido del Gobierno polaco la seguridad formal de que está dispuesto a entablar negociaciones sobre esta base y el Gobierno de Su Majestad espera que el Gobierno alemán consentirá, por su parte, unirse a este procedimiento.

Si, como espera el Gobierno de Su Majestad, tal discusión llevara a un acuerdo, el camino estaría abierto a la negociación de este entendimiento amplio y más completo entre la Gran Bretaña y Alemania que desean los dos países.

5º El Gobierno de Su Majestad está de acuerdo con el Canciller alemán en el hecho de que uno de los principales peligros de la situación germano-polaca proviene de las noticias relativas al trato dado a las minorías.

El estado actual de tensión, con los incidentes fronterizos que resultan del mismo, las noticias relativas a los malos tratos y la propaganda incendiaria constituyen un peligro constante para la paz. Es, manifiestamente, de la más extrema urgencia suprimir rápida y rigurosamente todos los incidentes de este género y no permitir que circulen rumores no verificados, a fin de que, sin provocaciones de una parte ni de otra, se pueda encontrar tiempo para examinar a fondo las posibilidades de arreglo. El Gobierno de Su Majestad confía en que los dos Gobiernos interesados sean plenamente conscientes de estas consideraciones.

6º El Gobierno de Su Majestad ha dicho lo bastante sobre el tema como para que su actitud esté perfectamente clara en lo concerniente a las cuestiones particulares que están en juego entre Alemania y Polonia. Confía que el Canciller Hitler no pensará, porque el Gobierno de Su Majestad desea cumplir escrupulosamente sus obligaciones para con Polonia, que no está ansioso de poner toda su influencia al servicio de una solución que pueda ser recomendada a la vez a Polonia y a Alemania.

El Gobierno de Su Majestad considera esencial llegar a semejante acuerdo, no sólo por las razones que atañen directamente al acuerdo mismo, sino también por las consideraciones más amplias que el Canciller ha expuesto con tal convicción.

7º No es necesario en la presente respuesta subrayar las ventajas que supone un arreglo pacífico en relación con una decisión de resolver las cuestiones en litigio por la fuerza de las armas. Los resultados que tendría un recurso a la fuerza han sido claramente manifestados en la carta del Primer Ministro al Canciller de fecha 22 de agosto, y el Gobierno de Su Majestad no duda de que han sido plenamente reconocidos tanto por el Canciller como por el propio Gobierno británico.

Por otra parte, el Gobierno de Su Majestad ha tomado nota con interés de la referencia hecha por el Canciller alemán en su mensaje a una limitación de armamentos; cree que si puede obtenerse un arreglo pacífico, se podría confiar en contar con el apoyo del mundo entero para encontrar medios prácticos de cara a permitir que el paso de un período de preparación para la guerra a un período de actividad comercial pacífica y normal pueda llevarse a cabo con seguridad y sin obstáculos.

8º Un arreglo equitativo de las cuestiones que se alzan entre Alemania y Polonia puede abrir el camino de la paz mundial. Un fracaso significaría la ruina de las esperanzas de una mejor comprensión entre Alemania y la Gran Bretaña. Implicaría a los dos países en un conflicto y podría perfectamente sumergir al mundo en una guerra general. Tal situación constituiría una calamidad sin precedente en la historia.

Corbin


Nº 278.

El Sr. Coulondre, Embajador de Francia en Berlin,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Berlin, 28 de agosto de 1939. (recibido por teléfono a las 18 h. 15.)

El Sr. Lipski ha recibido las instrucciones anunciadas (mi telegrama del 26 de agosto) que le autorizan a realizar aperturas indirectas con vistas a regular, mediante intercambios de población, la cuestión de las minorías.

El Embajador de Polonia se propone en el momento oportuno hacer lo necesario siguiendo dichas instrucciones.

Coulondre


Nº 279.

El Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores,
al Sr. Henri Cambon, Ministro de Francia en Luxemburgo.
Paris, 28 de agosto de 1939, 18 h. 45.

Tenga a bien transmitir la siguiente comunicación al Sr. Beck, de parte del Gobierno francés.

"El Gobierno de la República cree responder en las presentes circunstancias a las preocupaciones del Gobierno de Luxemburgo declarándole, en lo que sea necesario, su firme intención de respetar la inviolabilidad del territorio del Gran Ducado. Sólo en el caso de que se produjera un atentado a dicha inviolabilidad por otra Potencia, el Gobierno de la República podría ser obligado, para asegurar su propia defensa, a modificar esta actitud."

Georges Bonnet


Nº 280.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 20 h. 10. (recibido a las 22 h.40.)

El Embajador de Inglaterra acaba de dar conocimiento al Sr. Beck la esencia de la respuesta que el Gobierno británico va a dar al Sr. Hitler. Le ha pedido a la vez que le confirme que Polonia seguirá dispuesta a mantener conversaciones directas con Alemania en las condiciones precisadas en el documento británico. El Sr. Beck, que se ha mostrado muy satisfecho de la respuesta inglesa, ha respondido afirmativamente al Embajador de Inglaterra.

Léon Noël


Nº 281.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 29 h, 15. (recibido a las 23 h.)

Entre otras novedades, la prensa publica las siguientes indicaciones, proporcionadas por la Agencia Pat:

1º El Vice-Voivoda de Silesia, Sr. Malhomme, acusado por la radio alemana de haber ordenado maltratar a mujeres y niños, está gravemente enfermo desde hace un mes y en tratamiento en Varsovia;

2º "Los saqueos de bandas insurgentes" en Silesia han sido completamente inventados. El capitán Blacha, que según se decía las dirigía, murió hace dos años.

Léon Noël


Nº 282.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 20 h. 20. (recibido a las 21 h. 50)

El número de alemanes que residen en Polonia es inferior a 1.000.000. Así pues, está muy lejos de alcanzar la cifra que ha sido dada por el Sr. Hitler.

Tratando conmigo de la cuestión en 1937, el Embajador de Alemania reconoció además que el número de Polacos en Alemania y de alemanes en Polonia era más o menos el mismo.

Léon Noël


Nº 283.

Nota dirigida al Sr. Bargeton, Embajador de Francia en Bruselas, por el Ministerio Real de Asuntos Exteriores de Bélgica, el 28 de agosto de 1939.
(Transmitida a las 20 h. 33, recibida a las 22 h.)

Por su nota del 28 de agosto de 1939, el Embajador de la República francesa ha tenido a bien precisar, con ocasión de la actual crisis internacional, la actitud que el Gobierno francés observará respecto de Bélgica en el caso de que no pudiera ser evitado un conflicto en Europa.

El Gobierno del Rey ha tomado nota de esta comunicación, por la que el Gobierno de la República hace saber que si Bélgica, en semejante eventualidad, mantiene su neutralidad, el Gobierno francés esta firmemente resuelto, conforme a su política tradicional, a respetar íntegramente dicha neutralidad.

Por su parte, el Gobierno del Rey, fiel a la política de la que Francia tomó conocimiento en la declaración del 24 de abril de 1937, entiende que es ajena a un eventual conflicto; no tolerará, en consecuencia, ninguna violación de esta neutralidad y se opondrá con todas sus fuerzas disponibles a semejante violación si la misma llegara a producirse.

Si, contrariamente a lo que espera, Bélgica fuese objeto de una agresión, no dejaría de pedir ayuda a Francia. No duda que en ese caso recibiría prontamente la asistencia solicitada y respecto de la cual el Gobierno de la República acaba de renovarle la seguridad.

El Gobierno del Rey agradece al Gobierno de la República esta nueva prueba de fidelidad a su política tradicional hacia Bélgica.


Nº 284.

El Sr. Bargeton, Embajador de Francia en Bruselas,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Bruselas, 28 de agosto de 1939. (recibido por teléfono a las 23 h. 30)

El Primer Ministro acaba de convocarme y me pide que os haga saber que la Reina de los Países Bajos y el Rey de los Belgas se han puesto de acuerdo para proponer sus "buenos oficios" con vistas a un arreglo de la crisis. Esta oferta se hace a los Gobiernos de Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Polonia. Una comunicación idéntica debe ser efectuada esta tarde por el Gobierno holandés a los representantes de las cinco mismas Potencias en La Haya.

Bargeton

11 comentarios:

  1. GUAPAZOOOOOOOOO, que he empezado a leer, y casi me vuelvo loca, de dos cosas, una, de no entender ni papa porque yo no veo la tv, ni leo nada que tenga que ver con todo esto, y de política no tengo ni zorra, y sí, estoy absolutamente desinformada, pero... eso que me llevo, pues hago míos todos los males... y segundo, porque sólo había leido cuatro artículos de esos, y ya me parecía tal el despiporre como tu dices, que he pensado que menuda injusticia armar la que armaron por una mierda de malentendidos, y cada uno a su rollo... Así que discretamente, te dejo un beso, te digo sinceramente que lo de las guerras no me interesa mucho, pues fueron amasacres, y ya te digo que prefiero ni pensarlo, llámalo egoísmo, incultura, analfabetismo... o vagueza simplemente. Que sigas tan majo, y tan mazizo, ya sabes, mazizo es aquel tío que es majo de cojones, pa mi, digo... y que un besazo fuerte¡

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  2. Verdaderamente es más ameno cuando me lo contaste en el Ávila, que leyéndolo. Aún así, ¡pedazo de documento histórico!.
    Saludos cordiales

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  3. Los tira y afloja hasta que vas dándote cuenta de lo inevitable. La subida de tensión hasta el desahogo. Todo muy sexual.

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  4. Punto 1: Los franceses estaban más perdidos que Robocop en un pesebre, sobre todo porque los desmentidos del embajador no vienen a cuento. Eso si, todo muy francés: Bla Bla Bla, no digo nada y mareo, Bla Bla.

    Punto 2: Los belgas (y sus hamigos flamencos) parecen creer que un loco distingue un rey de quien no lo es.

    Nº 281: ¿Realmente creían que a los vecinos les importaba tener una razón de peso?

    Nº 278: Por cada ciudadano deportado, se premiará a los ideólogos con un cromo del coyote...

    Etcétera.

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  5. Paso a saludarle, evidentemente estoy en la línea de deliriumtremends, me va más la novela rosa-erótica que los tratados sobre guerras, de todos modos debo admitir que está bien estructurado y contado, esto es tema para mi padre pero por ahora paso de contarle lo del blog.

    Saludos, pues!!!

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  6. Schliemann10/1/08 10:43

    Interesante, pero superficial. Pensar que la guerra comenzó por estos "malentendidos" es no tener muy clara la evolución de Europa desde 1919. Hay que recordar que antes de ésto, hubo el Anschluss, la fragmentación de Checoslovaquia, en la que por cierto, participaron muy alegremente los propios polacos llevándose un cachito de aquel pequeño país, y el tratado Molotv-Ribbentrop, que formalizaba lo que casi nunca se menciona: que Polonia fue invadida por DOS países, la Alemania Nazi y la soviética Rusia...
    La flaqueza de las democracias occidentales, tan empeñadas en la paz como para no defender a Checoslovaquia (una víctima pequeña para lograr un bien tan grande como es la paz), sólo sirvió para alimentar el fuego bélico de los teutones, y el ánimo expansionista de los comunistas, que a fin de cuentas desde siempre han dicho que su objetivo es dominar el mundo y de paso, cargarse a los que no son proletarios, o si sonproletarios, se atreven a pensar de otra forma que no sea la oficial de Marx y Lenin.
    Los telegramas son curiosos, como lo son las puntas de flecha en un yacimiento arqueológico, pero apenas explican porqué empelzó la guerra; sólo nos dicen cuándo y cómo.

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  7. schliemann10/1/08 10:46

    Ah, lo olvidaba, y finalmente furon los asquerosos, imperialistas yanquis los que nos salvaron; primero enviando millones y millones de toneladas de equipo a Rusia para sustentar su lucha (desde latas de carne Spam hasta camiones Studebaker, pasando por locomotoras y explosivos), y luego enviando a sus ignorantes votantes a morir en África, Italia o las playas de Normadía... ¡Cuánto egoísmo!

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  8. Olé los documentalistas de nivel :-D.
    ¿Te has comprado las memorias de Rommel a menos de cinco euros ya?

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  9. delirumtremends, como de costumbre me abrumas con tu psicoterapia de refuerzo y mi autoestima se ve notablemente sobredimensionada.

    Eso sí: no estoy yo tan seguro de que fueran malentendidos.

    Ray: es que yo cuento muy bien.

    Don Luis: pues ya verá, que esto es sólo un día de la semana.

    Folken: Los franceses, como se verá contado por ellos mismos, fueron todo el rato a remolque de los ingleses. Al fin y al cabo, el tira y afloja fue entre Francia y Alemania y, cuando Chamberlain decidió romper la baraja, les pilló en bragas.

    281: lenguaje diplomático diarréico.

    278: Al final lo hicieron en el 45, pero a lo grande.

    aloma69. ¡Vaya! Porque cada vez que hablas de tu padre parece un tipo interesante.

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  10. Estimado Schliemann: Ante todo, le agradezco vivamente sus doctas observaciones. No puedo menos que mostrarme plenamente de acuerdo con Vd. sobre lo de lo de los malentendidos, 1919 y Anschluss, Munich, etc. (De eso, el Libre jaune habla antes, claro, en su debido momento)Yo, lo único que pretendo publicando arbitrariamente la última semana, es dar una idea del ambientillo diplomático.

    Si continúa honrándo esta casa con su sabia presencia, ya verá que a lo largo de mi arbitraria semana, sale el idilio nazi-soviético.

    Pero no se me encienda Vd., que de lo que aquí se trata es de presentar un pequeño fragmento significativo de UNA SOLA fuente histórica.

    Entiendo que no es Vd. partidario del comunismo, pero los telegramas, como Vd. condesciende a llamarlos, son -exactamente- tan curiosos como las puntas de flecha neolíticas que Vd. menciona: una pieza del rompecabezas de la Historia que paciente y desapasionadamente hay que reconstruir sin prejuicios.

    Aunque entiendo que es más llevadero y gratificante leer una obra de ficción de- vbgr. César Vidal, que diga lo que a uno le gusta escuchar.

    ¡Vaya por Zeus! Entiendo que tampoco es Vd. partidario de los Estados Unidos. Es el signo de los tiempos, no se inquiete. Sólo le falta mencionar cómo los depravados soviéticos, con la única finalidad de hacer propaganda contra el Mundo Libre, sacrificaron -con gran desprecio de la autoestima occidental- a más de 20 millones de sus ciudadanos. Qué gente.

    Vuelva, vuelva por aquí, que este es el templo de la polémica.

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  11. Maestro Hans, la verdad es que no, y no me vendría mal reemplazar mis ejemplares de Bruguera. Probablemente lo haga ahora cuando salga.

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