A mí, lo que más surrealista me parece, es que los españoles salgan a la calle a manifestarse por estas cosas y no por las que realmente les afectan, como por ejemplo el precio de la vivienda. El precio de la vivienda está produciendo una destrucción social en España como no se había visto en los últimos decenios; alterando las principales expectativas de la gente de formar una familia y llevar una vida normal (o lo que antes se consideraba normal) y, además ha sido producida por una colusión de intereses entre los constructores, los bancos y los partidos políticos (todos ellos, en mayor o menor medida) Pero, no: la gente sale a manifestarse por las cosas que consideran manifestables los chamanes de la tribu. La verdad es que no tengo muchas esperanzas de que nada cambie: me dí cuenta hace años, cuando el Sevilla estuvo a punto de bajar a Segunda por la cosa de los dineros y Sevilla se echó a la calle, cosa que no había hecho por cosas como la catastrófica situación del paro por aquella época.
La del PP, en la línea adoptada últimamente de "tomar la calle", cosa a la que parecen haberle cogido el gusto, era al parecer para evitar que Navarra sea entregada a ETA por el traidor ZP. Yo me digo, "hay que ver, qué perfección han conseguido a la hora de intoxicar a la gente", ya que se manifiestan, primero, contra una posibilidad recogida en la Constitución (aunque a mí me parezca ya bastante extemporánea), como es sabido; segundo, contra algo que sólo se puede hacer si los navarros dan su consentimiento y, tercero y principal, contra algo que nadie (salvo Batasuna) ha planteado (aparte del PP, claro). De hecho, Nadie en el Gobierno ni en el PSOE lo había propuesto y, de hecho, el propio PSOE había dejado solemnemente claro (si es que puede haber algo solemne para un político) que estarían en contra de tal eventualidad si llegara a plantearse. La única fuente para pensar que tal cosa existe en el mundo real es que lo dicen el propio PP y sus medios colaterales.
Entonces, aparte de para seguir dando impresión de poderío y poner más nervioso a ZP, ¿para qué la manifestación? La respuesta nos la dio el presidente Navarro en su discurso de clausura, que escuché en directo por Telemadrid: para que el PSN se comprometa a no pactar con los nacionalistas tras las elecciones forales. ¡Amigo! O sea, que la manifestación era para salvaguardar la mayoría de UPN-PP. Acabáramos. Muy bien: se plantea que, si el PSN pacta con Nafarroa Bai o cualquier otro grupo que no sea del agrado del PP, está cediendo al chantaje de ETA y traicionando a Navarra y, por ende, a España, cosa que, como es sabido, es la principal ocupación de Zapatero.
Como entra dentro de lo probable que dicha situación se produzca, en cuyo caso es altamente probable que dicho pacto tenga lugar, y el PP pierda su mayoría en las Cortes Navarras, dicha victoria, desde el sábado, queda calificada preventivamente de ilegítima y el PP -de nuevo- único bastión en defensa de la Patria amenazada, podrá clamar todo lo que quiera y, además, decir que ya lo habían advertido. De hecho, la mera victoria democrática en las urnas será la prueba de la traición. Impecable. El único defecto es que incide un tanto en el ya conocido hábito del PP de considerar ilegítimos los resultados electorales que no le convienen.
En cuanto a la manifestación contra la guerra de Irak, no es original, porque fue convocada en toda Europa con diverso éxito. Aquí, se diga lo que se diga, venía revestida de cierta competencia con las últimas manifestaciones del PP y sus organizaciones satélites, en cuyo caso, más habría valido otra excusa (aunque una escasa asistencia habría tenido más gravedad)
Lo de pedir la salida inmediata de las tropas de ocupación, con la actual situación de caos absoluto, es una muestra clásica de la irresponsabilidad progre. Irresponsabilidad por partida doble: porque sacar de golpe y porrazo a las tropas de ocupación sería irresponsable y porque los convocantes jamás van a tener ninguna responsabilidad en ello, o sea, que como si piden la luna.
En Irak, todo el mal posible ya está hecho. No sólo en Irak: en todo el mundo. No voy a insistir en ello. Es evidente que los americanos y los que quedan ahí, principalmente británicos y polacos, tendrán que salir de allí más pronto que tarde, pero necesitan una buena excusa para hacerlo. Una vez perdida la guerra (una guerra se pierde cuando no se consigue ninguno de los objetivos que se pretendía alcanzar con ella, como es el caso) lo único que queda es salvar la cara y eso -todavía- es muy importante.
El problema de Irak no está solo. Está Afganistán. En Afganistán ya se ha hecho público que la situación es insostenible y lo va a ser más. Y después del fracaso en Irak (por delictiva y estúpida que fuera la operación) el fracaso en Afganistán será la guinda: Al Quaeda en particular y el yihadismo en general, podrá decir que está ganando a Occidente. Digo "será" y no "sería" porque a) no creo que se pueda hacer mucho por evitar el fracaso y b) de haberlo, nadie va a estar dispuesto a hacerlo.
Mientras tanto, el PP ha encontrado hábilmente otro frente para ZP (frente que yo mantengo abierto desde el día que ganó las elecciones, por cierto): Afganistán.
Se han propagado muchas sandeces que ya son artículos de fe para los consumidores de El Mundo y la COPE acerca de que:
La invasión y destrucción de Irak fue legalizada a posteriori por el Consejo de Seguridad de la ONU (falso: lo único que hizo fue reconocer a Estados Unidos el status de potencia ocupante, lo que le obligaba a cumplir las Convenciones de Ginebra y la Haya, y asumir sus responsabilidades para salvaguardar las vidas, bienes y derechos de los irakíes; cosa que -evidentemente- no ha hecho ni está haciendo)
Que Aznar no "metió a España en una guerra", sino que fuimos en misión humanitaria apoyada por la ONU. Falso: Aznar, no sólo formó parte de la reunión en que se decidió la invasión, sino que hizó de correveidile de Bush a intentar (bastante infructuosamente) recabar el apoyo de los países latinoamericanos, con especial catastrófico resultado en el caso de México. Dicen que cuando Aznar envió a las tropas españolas, la invasión ya había terminado y estaba legalizada por la ONU. Que estaba "legalizada" es mentira, pero lo otro también. Lo que pasa es que como trataba de tirar la piedra y esconder la mano, tuvo a nuestros barcos dando vueltas hasta que la cosa pareció resuelta. No obstante, recomiendo vivamente la lectura de un libro (publicado por La Esfera de los Libros, o sea: El Mundo, en 2006) " Y al final, la guerra", de Luis Miguel Francisco y Lorenzo Silva. Está basado en más de cien entrevistas con militares que participaron en la campaña de Irak y, además con acceso autorizado a los diarios de operaciones de diversas unidades. Resulta edificante (por mi parte, lo digo en serio) la imagen de los legionarios españoles en Nayaf cuando salen al combate sobre sus BMR cantando a voz en cuello "El novio de la muerte". Probablemente, fueran del PSOE.
En cuanto a la excusa residual (y ya un poco vergonzante) de que "todo el mundo" creía que había armas de destrucción masiva, etc., etc., en fin... yo recuerdo la sesión del Consejo de Seguridad, retransmitida en directo días antes de la invasión, en la que Hans Blix y Al Baradei -es decir, los encargados por dicho Consejo de ver qué había en Irak- dejaban muy clarito que de armas de destrucción masiva no había ni rastro.
Mi intención era comentar más bien lo de Afganistán y sus implicaciones en nuestro futuro, pero lo dejo para otro día.
