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8/9/09

Memento mori

 

Como este fin de semana ha sido mi cumpleaños (48 ya y sigo sobreviviéndome a mí mismo. Prodigioso) pues ya se sabe, las charlas del bar derivan a la metafísica… Algunas conclusiones provisionales:

Toda religión, aparte de procurar alivio a sus creyentes ante las adversidades de la vida y explicar el mundo de forma accesible al sentido común (ya se sabe: la tierra es plana, el sol se mueve por encima, etc.), y de servir para que la gente obedezca a alguien (por ejemplo, cuando lo mandan a matar a los vecinos en nombre de la patria –incluso vasca- o a que lo maten cuando es joven), establece por regla general que esta vida es una mierda, que nosotros somos una mierda y que si alguien se lo pasa bien en un momento dado es porque es culpable de algo. En eso, el Judaísmo y sus variantes cristiana e islámica, se llevan la palma.

Pero hay diferencias notables. Por ejemplo: ¿de qué murió el Fundador?

El nuestro, ya se sabe: traicionado, condenado, azotado, escupido, insultado, expuesto al escarnio del populacho que prefirió –encima- indultar a otro, coronado de espinas, crucificado y alanceado. Horroroso.

Mahoma, en cambio, canónicamente, falleció echando un polvo con su última esposa que, según algunas fuentes sin duda malintencionadas, era menor (lo que no tengo muy claro es cómo fue luego lo de ascender a los cielos montado a caballo). Buda, sin ningún género de dudas, murió de una indigestión de carne de jabalí. Desagradable, pero antes debió de pasárselo de puta madre, y es que tanto ayuno y tanta meditación debajo de una higuera tenían que dar mucha hambre. Casi me quedo con Mahoma.

El paraíso. Para que la gente se aguante con lo que hay, no moleste mucho y vaya a la guerra (incluso santa) cuando se le mande, hay que dar premio, como al perro la galletita. Esa es otra. El nuestro es un pestiño, al menos esa es mi opinión personal: toda la eternidad mirando a Dios, cosa que debe ser de lo más estresante, como puede imaginar cualquiera que haya sido niño y haya tenido que pasar eternidades interminables con su madre en la sala de espera del dentista, pongo por caso.

Los budistas y los hinduistas, en eso, son muy raros: uno se reencarna innúmeras veces a través de la rueda del Samsara dependiendo de los que haya hecho en este mundo inexistente, venga a pagar Karma, hasta que desapareces por fin. Puedes reencarnarte incluso en cucaracha. Sin comentarios.

Los musulmanes mejoran bastante. Ya se sabe que comparten con cristianos y judíos la obsesión con el sexo y, así, tienen un paraíso only for men consistente en jardines estupendos con unas tías estupendas a las que el creyente se dedica a desvirgar reiteradamente durante toda la eternidad. así, a primera vista, no suena mal. Siempre y cuando fuera cosa de quince días, un mes máximo. Y es que incluso alguien tan necesitado de afecto como yo, no digo una eternidad, sino un año, dale que te pego desvirgando vírgenes, le acaba cansando fijo.

Además, vale que las vírgenes (menores, supongo, ya que aún son vírgenes) tienen la ventaja de que no pueden comparar y no van a decirte “¿Ya?” o “¿Eso era todo, campeón?” y esas cosas tan crueles de las feministas; pero como no saben muy bien de qué va la cosa (son vírgenes) no colaboran nada y no las puedes decir que trabajen un poco. Bueno, si tienes tendencias pigmaliónicas, puedes entretenerte en adiestrarlas, pero… ¿toda una eternidad así? Daría para unos meses bastante divertidos si no fuera por el pequeño detalle de que en el Paraíso islámico fluyen arroyos que manan leche y miel, pero –¡joder!- ¿a quién coño se le puede ocurrir beber leche después de?, o antes, da lo mismo. De Mahou, ya sabemos que nada de nada. Ni Cruz Campo siquiera, ni Alhambra. Me temo que no me apunto.

El que mola de verdad es el de los vikingos: el Wallhalla que, ya, directamente, suena a bar, ¿que no? Un bar de la hostia, con todos los colegas, bebiendo cerveza (vale, si, hidromiel también, pero cerveza tienen) y papeando, servidos por unas taberneras impresionantes y montando una buena bronca de vez en cuando. Y –ojo- a la mañana siguiente no hay que madrugar, todo en orden y nada de resaca. Eso es un paraíso y lo demás son hostias: ¿os imagináis siempre en un bar, tomándola con los colegas y hablando de la mili sin que ninguna tía te eche la bronca por llegar tarde (y pedo) y te diga que eres un infantil por hablar de la mili?

En descargo del Cristianismo, habrá que decir que tiene a su favor que el acto fundamental ocurrió en un bar (según algunas fuentes, un asador) y que incluía papeo y bebercio con los colegas. Lo malo es que luego algo se torció. Los políticos, ya se sabe.

 

20/3/09

Los Nefilim, como que no se me ponen de acuerdo.



Ante todo, y como terapia previa a la lectura de este postio, nótese: 1: la Cruz de Hierro de primera clase sobre el pecho de Ninurta (lo que demuestra de forma incuestionable la ascendencia anunnaki del Führer); 2: el reloj de pulsera del mismo Ninurta (para que luego salgan los listos a decir cosas de los falangistas de Alejandro Magno) y 3: un 6 y un 4 son la cara de tu retrato: lo que demuestra la honda incidencia de la tradición presumeria-anunnaki-nefilim en la escuela española presesentayochista,.Lo que pasa es que, desde que se murió el Caudillo, pues pasa lo que pasa y así nos va la cosa.

Ayer por la mañana, cuando leía la prensa en papel, mientras me tomaba el café, me pasó una cosa muy mala con el tema éste de la percepción alterada de la realidad que tengo últimamente. Pensaba que iba a ser cosa de que la serotonina anunnaki de la noche anterior me había hecho reacción; pero no: el siguiente texto de mi libro favorito me lo ha aclarado todo. Véase.

"En el verso inicial del Génesis 4, se dice que Hawah (Eva) [No confundir con Hawatt, Thufir, Maestro de Asesinos del Duque Atreides] dijo: "He adquirido un varón de Yahvéh". Otras variaciones son "he conseguido un hombre para mí con el Señor", y "he adquirido un hombre del Señor". [vid. CHSF-M-O 32457.12/a, Manual de Operaciones postcoitales de CHSF]. Después el texto continúa diciendo que este hombre nuevo (el primer hijo de Hawah) era Qayin , mejor conocido como Caín por la traducción fonética. POsteriormente se dice que Hawah dio a luz un segundo hijo, Hevel, o, como le conocemos nosotros, Abel. El Misdrah (que significa "investigación") judío, un comentario tradicional acerca de la Biblia, realza el hecho de que el primer hijo de Hawah era hijo del Señor, mientras que el segundo era hijo de Adán. Pero al definir "el Señor" en este caso, el Misdrah emplea el nombre personal Samael, identificando de este modo a Enki, la serpiente. [no confundir con Bilal, Enki, autor entre otras obras maestras, de la portada del LP de Gwendal donde sale "Mon jolie scooter"] El nombre Samael (Sama-El) [quien, por cierto, también se las vio en Abisinia con el mismísimo Corto Maltés, cuando un pobrecillo estuvo en un tris de ser devorado por una tribu de mandriles] derivaba del hecho de que Enki era el dios protector del reino de Sama, situado al este de Jarán en la region septentrional de la Mesopotamia.

De todo ello se deduce que, si bien los conocidos Caín y Abel eran los hijos de Hawah (Eva), de hecho tenían padres diferentes. Mientras que Abel era el producto directo de una unión Homo sapiens sapiens, con Adán, su medio hermano mayor Caín era un anticipo de los primitivos experimentos de clonación, con el óvulo de Hawah enriquecido con la sangre Anunnakis de Enki. Esto significa que Qayin (Caín) surgió como el producto más avanzado de la Simiente [vid. Diccionario Metafísico y Paraprotoohistórico de los Clientes Habituales Sin Fronteras, entrada: "Lefa"] Real."


El Mundo, 19 de marzo de 2009:



El Pais, 19 de marzo de 2009: