19/3/06

La primera regla del arte de la guerra


La otra noche hablábamos de este tema en el Enredo. Había diversidad de opiniones, pero como, a medida que uno habla, resulta que está bebiendo (obvio: para eso está en la barra de un bar) pues los argumentos se deshilachan y luego acabas hablando de cualquier otra cosa. Más o menos, la cosa la veo yo así:

La primera regla del arte de la guerra, según Montgomery (no es que sea una autoridad muy fiable, pero no deja de ser más autoridad que D. Rumsfeld) es "No marchar sobre Moscú".

Error: Esa es la segunda regla.

La primera regla es "No invadir Afganistán". Y, además, es más antigua, ya que Alejandro Magno pudo comprobarlo aproximadamente mil años antes de que existiera Moscú, siglo más, siglo menos.

Ayer hubo unas manifas testimoniales aquí y allá, por Europa, sobre el tema, sin que ninguna haya (al menos en España) alcanzado la categoría de noticia con foto. La noticia con foto vendrá cuando termine el deshielo. No me refiero al deshielo en sentido metafórico, sino a cuando el barro se seque mínimamente.

Unos gilipollas (no pueden tener otro nombre) que llevan el negocio a una serie de multinacionales petroleras se creyeron sus propios cuentos sobre la victoria en la guerra fría y otras sandeces y elaboraron una estrategia global estupenda para hacerse los amos del garito. Lo malo es que era una estrategia estupenda para un trabajo del colegio (para chavales de 16 años, más o menos), pero no para aplicar en la realidad. Porque, antes de diseñar estrategias estupendas, es muy recomendable, ver si a otros se les había ocurrido antes, cómo lo hicieron y qué les pasó. Incluso diría más: qué hiciste tú y cuánta pasta pusiste para ayudar a que les pasara.

Pero, claro, los chavales de 16 años, es lo que tienen, que tienen buenas ideas, pero aún se creen que la policía es tonta. Así que:

Vamos a tomar el control de las reservas de petróleo y gas natural de Asia Central, a base de poner bases en sitios que nadie sabe dónde están, como Uzbekistán, Tayikistán, Kirguistán, etc. Una vez que hayamos puesto bases militares allí, les montamos unos bonitos golpes de Estad..... estee.., digo revoluciones democráticas, y ponemos a unos colegas en el gobierno, y luego, controlamos Afganistán, poniendo de presidente a, pongamos, un compañero de curro de Condi Rice, un ejecutivo de Unocal que, va y resulta que al parecer nació en Afganistán, y entonces, controlamos Afganistán, cosa muy conveniente si queremos pasar los oleoductos y gasoductos por ahí para que no pasen por ningún sitio que controlen los rusos. Y ya está.

Hay más cosas. Había unos tíos malísimos que mandaban en Afganistán, que eran los talibán (o talibanes) que, hasta que rompieron unas estatuas, era gente con la que se podía ir a negociar el paso de los gasoductos, pero, claro, como rompen estatuas y las mujeres llevan un trapo muy raro azul en la cabeza (y les cuelga hasta los pies) pues va y como que no se puede negociar.

Entonces, hace falta una excusa para invadir eso. Y van y nos dan una cojonudísima, en forma de crimen contra la humanidad emitido en directo. Pues a invadir.

Resultado: ni gasoducto, ni control de Asia Central, ni nada. Un huevo de afganos indefensos (en la medida en que puede considerarse indefenso a un afgano) muertos, un puñado de millones de dólares gastados (lo que significa, al fin y al cabo, que alguien se los ha embolsado) y un montón de soldaditos españoles en un sitio cercano a donde Cristo perdió el mechero esperando a que llegue el deshielo y que el warlord correspondiente no esté muy mosqueado con ello para entonces.

Pero, como aquí han sido más hábiles de lo normal, Afganistán no ha salido demasiado en la tele desde Irak, y aquí los estadounidenses se están preparando una retirada discreta, con el expediente de dejar en su lugar a la OTAN, en este caso, con ingleses, canadienses y holandeses, (y españoles) que siempre se prestan a estas cosas, vaya usted a saber por qué. Y españoles, que ya ha salido en portada de El País que hay que mandar 200 tíos de refuerzo para la cosa de la seguridad.

Zapatero no debe ser mal tío, pero se va a encontrar -se ha encontrado ya- con algo que no le deben haber explicado bien sus asesores; y si no, al tiempo (hasta ahora, como colaron lo de los helicópteros como simple accidente, creo que se están confiando). Resulta que los estadounidenses, que son los que mandan, han decidido que ya vale de gilipolleces y de diferenciar la operación Libertad duradera (es decir, la guerra de invasión), y las operaciones de reconstrucción (¿re?) Y que se hace una sola cosa. Nuestro gobierno puede decir lo que quiera, pero va a ser como si dices que en una guerra, los soldados de Intendencia o de Ingenieros no son combatientes, que eso sólo los fusileros y los paracas. Imagino que en el Ministerio de Defensa habrá unos cuantos señores de uniforme sudando tinta china pensando cómo van a sacar a los chicos de ahí.

Recomendado: ver la zona en Google Earth. Por ejemplo, el camino más corto hacia algún sitio civilizado, que es casualmente hacia Irán.

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