7/1/08

Cómo empiezan las guerras: 28 de agosto de 1939



Me había comprometido a hacerlo y algunos me habíais pedido que lo colgara, así que aquí va. Para el interesado es mejor que una novela, para los demás, será un coñazo y podéis pasarlo por alto sin problemas.

El Libro Amarillo Francés es un documento citado en los primeros capítulos de todas las historias serias de la Segunda Guerra Mundial. En él, el Gobierno Francés justifica su postura al comienzo de la SGM (cuando creían que iba a durar poco y la iban a ganar ellos, se supone). Recoge las comunicaciones diplomáticas francesas (al menos las que el Gobierno consideró oportuno publicar) transmitidas entre el Ministerio de Asuntos Exteriores y las diversas Embajadas, más algunos otros documentos. Es una fuente de reconocida importancia.

He traducido la parte comprendida entre los días 28 de agosto y 3 de septiembre de 1939; es decir, durante la semana en que empezó la Segunda Guerra Mundial. Me parece que da una idea bastante aproximada del desmadre existente. Desmadre que suele reproducirse al comenzar cada guerra.

La traducción es mía, pero no es una traducción definitiva, sino provisional y ad usum privatum. Trato de conciliar la claridad con el farragoso estilo diplomático francés de los años 30 que, estoy seguro, es responsable de más de una complicación por su hacinamiento de oraciones subordinadas que tornan algunos párrafos completamente incomprensibles en los momentos más críticos.

Publicaré por días y aún así será demasiado largo, así que si a la mayoría le parece demasiado aburrido, los días sucesivos los colgaré en El Almacén de la Barra Virtual (vulgo cuartito) para que los interesados puedan bajárselos.


Dramatis Personae: (tal como se les nombra en el libro y por orden de aparición dentro de cada nacionalidad)

Franceses:

Georges Bonnet: Ministro de Asuntos Exteriores
Edouard Daladier: Presidente del Consejo
Léon Noël: Embajador en Varsovia
Corbin: Embajador en Londres
Coulondre: Embajador en Berlin
Henri Cambon: Ministro de Francia en Luxemburgo
Bargeton: Embajador en Bruselas
De la Tournelle: Cónsul de Francia en Dantzig
De Vitrolles: Ministro de Francia en La Haya
François Poncet: Embajador en Roma
Charles Roux: Embajador en el Vaticano
Thierry: Embajador en Bucarest
Albert Lebrun: Presidente de la República
Camille Chautemps: Vicepresidente del Consejo
Hoppenot: Funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores


Alemanes:

Hitler: Führer y Canciller del Reich
Von Ribbentrop: Ministro de Asuntos Exteriores
Mariscal Goering: Mariscal del Reich y Presidente del Reichstag
von Weizsäcker: Secretario de Estado de Asuntos Exteriores
Hess: Lugarteniente de Hitler


Británicos:

Sir Neville Henderson: Embajador en Berlin
Sir Alexander Cadogan: Subsecretario del Foreign Office
Sir Neville Chamberlain: Primer Ministro
Sir Eric Phipps: Embajador en Paris
Lord Halifax: Secretario del Foreign Office
Sir Howard Kennard: Embajador en Varsovia
Sir Percy Loraine: Embajador en Roma


Polacos:

Beck: Ministro de Asuntos Exteriores
Mariscal Rydz-Smigly: Jefe del Estado Mayor
Arciszewski: Confieso honradamente que no sé quién era
Lipski: Embajador en Berlin
Malhomme: Vicevoivoda de Silesia
Conde Lubienski: ¿Secretario de Estado de Asuntos Exteriores?
Conde Raczynski: Embajador en Londres


Eslovacos:

Hacha: Presidente de Eslovaquia
Szathmary: Ministro en Varsovia

Italianos:

Conde Ciano: Ministro de Asuntos Exteriores
Mussolini: Duce
Attolico: Embajador en Berlin


Soviéticos:

Molotov: Comisario del Pueblo para las Relaciones Exteriores


Estadounidenses:

Roosevelt: Presidente de los Estados Unidos

Suizos:

Walter Stucki: Ministro de la Confederación Helvética en Paris

Dantzigueses:

Forster: Jefe del Estado




28 de agosto de 1939.


Nº 271.

El Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores,
a los Embajadores de Francia en Londres, Varsovia, Washington, Estambul, Bucarest.
Paris, 27 de agosto de 1939, 23 h.

El Canciller del Reich, durante la tarde del 26 de agosto, ha declarado verbalmente a nuestro Embajador en Berlin que no podía asumir la sugerencia del Sr. Daladier de prestarse a una última tentativa de acuerdo pacífico con Polonia.

Georges Bonnet


Nº 272.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 1 h. 50. (recibido a las 4 h. 30.)

Según me indica el Sr. Beck, el Gobierno polaco se ve en la obligación, dadas las intenciones señaladas respecto de Polonia por la comunicación que el Canciller alemán ha hecho al Embajador de Inglaterra, de completar sus medidas militares llamando a nuevos reemplazos de reservistas.

Parece que se trata de poner en pie de guerra las divisiones activas que aún no han sido movilizadas.

Léon Noël


Nº 273.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 12 h. (recibido a las 13 h. 35.)

Las tropas polacas han recibido del Mariscal Rydz-Smigly la orden de no responder a ninguna provocación alemana. Deben limitarse a rechazar las incursiones caracterizadas en territorio polaco, y evitar rigurosamente franquear la frontera.

Léon Noël


Nº 274.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 15 h. 30. (recibido a las 17 h. 45.)

La prensa polaca señala diez nuevos casos de agresión alemana en territorio polaco sobre los puntos más diversos de la frontera. Se trata ya de patrullas que han penetrado en territorio polaco, ya de tiros de fusil o de ametralladora disparados desde territorio alemán sobre guardias fronterizos que se encontraban en territorio polaco.

Cerca de Dzialdowo (frontera de Prusia Oriental) una patrulla de caballería alemana ha sido encontrada a 6 kilómetros de la frontera. Un jinete alemán y su caballo han sido muertos. Una escaramuza ha tenido lugar cerca de Nowy-Targ, en la frontera eslovaca.

De la versión oficial polaca, se deduce que en todos esos casos las patrullas alemanas no se han enfrentado del lado polaco más que a guardias fronterizos.

Léon Noël.


Nº 275.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 18 h. (recibido a las 20 h. 40.)

En una entrevista que tuve con el Embajador de Alemania el 15 de julio, éste reconoció que, si bien había tenido que protestar por las medidas administrativas que habían sido adoptadas por las autoridades polacas contra alemanes, hacía bastante tiempo que no había observado hechos de esta naturaleza.

He aconsejado al Sr. Arciszewski tomar medidas como que se encomendara a un neutral una investigación sobre el terreno para destruir la leyenda que el Canciller alemán se esfuerza en acreditar.

Léon Noël


Nº 276.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 18 h. 05 (recibida a las 21 h. 05.)

Los malos tratos, asesinatos, etc., de los que son acusados los polacos por el Canciller Hitler, son puras calumnias. Los desmentidos que les oponen las autoridades nacionales no pueden ser puestos en duda. Es imposible que hayan sido muertos alemanes en los alrededores de Dantzig o en Bielsko, sin que los franceses que viven en esas zonas hayan sido informados. Es preciso señalar además, que los alemanes no han citado ningún hecho preciso, ningún nombre, ninguna fecha.

El Ministro de Asuntos Exteriores de Polonia no ha recibido ninguna protesta del Embajador de Alemania.


Léon Noël.


Nº 277.

El Sr. Corbin, Embajador de Francia en Londres,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Londres, 28 de agosto de 1939. (recibido por teléfono a las 18 h. 15.)

El Primer Ministro acaba de comunicarme el texto definitivo de la respuesta británica a la comunicación del Canciller. Algunas modificaciones formales han sido aportadas por el Consejo de Ministros al texto inicial, cuyo sentido general no ha sido alterado.

Tengo el honor de transmitir adjunto el documento a Vuestra Excelencia.

El Secretario de Estado ha insistido nuevamente para que no sea cometida ninguna indiscreción sobre el contenido de la nota de que se trata.

1º El Gobierno de Su Majestad ha recibido el mensaje que su Embajador en Berlin le ha transmitido de parte del Canciller alemán; lo ha examinado con toda la atención que este mensaje exige.

Toma nota del deseo expresado por el Canciller de fundar las relaciones entre Alemania y el Imperio británico sobre las bases de la amistad, y comparte enteramente este deseo. Cree, como el Canciller, que si un buen entendimiento, completo y perdurable, pudiera establecerse entre ambos países, resultarían del mismo ventajas sin precedentes para ambos pueblos.


2º El mensaje del Canciller trata dos grupos de cuestiones diferentes: las que son objeto del presente litigio entre Alemania y Polonia, y las que afectan al porvenir de las relaciones entre Alemania y la Gran Bretaña.

Por lo que se refiere a éstas últimas, el Gobierno de Su Majestad constata que el Canciller ha indicado algunas proposiciones que, bajo reserva de una condición, estaría dispuesto a dirigir al Gobierno británico de cara a un entendimiento general. Estas proposiciones están, naturalmente, formuladas de una forma muy general y requerirían una definición más precisa, pero el Gobierno de Su Majestad está enteramente dispuesto, con ciertas adiciones, a hacerlas objeto de discusión y estaría dispuesto, en el caso de que las diferencias germano-polacas se resolvieran pacíficamente, a iniciar dicha discusión desde el momento en que fuera posible en la práctica, y con el sincero deseo de alcanzar un acuerdo.

3º El Canciller alemán ha planteado como condición el previo arreglo de las diferencias entre Alemania y Polonia. El Gobierno de Su Majestad lo suscribe por completo. Sin embargo, todo depende de la naturaleza de dicho arreglo y del método empleado para alcanzarlo. Sobre estos puntos, sobre la importancia de los cuales el Canciller no puede dejar de darse cuenta, su mensaje guarda silencio y el Gobierno de Su Majestad se cree en la obligación de subrayar que un acuerdo sobre cada uno de ellos es esencial si se quiere realizar nuevos progresos.

El Gobierno alemán sabe que el Gobierno de Su Majestad tiene hacia Polonia obligaciones que le atan y a las cuales tiene intención de hacer honor. Fueran las que fueran las ventajas que pudieran ser ofrecidas a la Gran Bretaña, no podría dar su consentimiento a un arreglo que pudiera en peligro la independencia de un Estado al que ha dado su garantía.

4º A juicio del Gobierno de Su Majestad, una solución razonable de las divergencias entre Alemania y Polonia podría y debería ser realizada mediante un acuerdo entre los dos países siguiendo directrices que incluirían la salvaguardia de los intereses esenciales de Polonia, y recuerda que, en su discurso del pasado 28 de abril, el Canciller reconoció la importancia de dichos intereses para Polonia.

Pero, como le declaró el Primer Ministro en su carta al Canciller del 22 de agosto, el Gobierno de Su Majestad considera esencial, para el éxito de las negociaciones que precederían al acuerdo, que se entienda que todo arreglo sería garantizado por otras Potencias.

El Gobierno de Su Majestad estaría dispuesto a aportar su contribución al funcionamiento eficaz de una garantía de esa clase si se manifestaba el deseo de que fuera así.

Según el Gobierno de Su Majestad, de lo anterior se sigue que la próxima iniciativa debería ser la apertura de negociaciones directas entre los Gobiernos alemán y polaco sobre la base de los principios definidos más arriba, es decir, la salvaguardia de los intereses esenciales de Polonia y una garantía internacional que cubra el acuerdo.

Ya se ha recibido del Gobierno polaco la seguridad formal de que está dispuesto a entablar negociaciones sobre esta base y el Gobierno de Su Majestad espera que el Gobierno alemán consentirá, por su parte, unirse a este procedimiento.

Si, como espera el Gobierno de Su Majestad, tal discusión llevara a un acuerdo, el camino estaría abierto a la negociación de este entendimiento amplio y más completo entre la Gran Bretaña y Alemania que desean los dos países.

5º El Gobierno de Su Majestad está de acuerdo con el Canciller alemán en el hecho de que uno de los principales peligros de la situación germano-polaca proviene de las noticias relativas al trato dado a las minorías.

El estado actual de tensión, con los incidentes fronterizos que resultan del mismo, las noticias relativas a los malos tratos y la propaganda incendiaria constituyen un peligro constante para la paz. Es, manifiestamente, de la más extrema urgencia suprimir rápida y rigurosamente todos los incidentes de este género y no permitir que circulen rumores no verificados, a fin de que, sin provocaciones de una parte ni de otra, se pueda encontrar tiempo para examinar a fondo las posibilidades de arreglo. El Gobierno de Su Majestad confía en que los dos Gobiernos interesados sean plenamente conscientes de estas consideraciones.

6º El Gobierno de Su Majestad ha dicho lo bastante sobre el tema como para que su actitud esté perfectamente clara en lo concerniente a las cuestiones particulares que están en juego entre Alemania y Polonia. Confía que el Canciller Hitler no pensará, porque el Gobierno de Su Majestad desea cumplir escrupulosamente sus obligaciones para con Polonia, que no está ansioso de poner toda su influencia al servicio de una solución que pueda ser recomendada a la vez a Polonia y a Alemania.

El Gobierno de Su Majestad considera esencial llegar a semejante acuerdo, no sólo por las razones que atañen directamente al acuerdo mismo, sino también por las consideraciones más amplias que el Canciller ha expuesto con tal convicción.

7º No es necesario en la presente respuesta subrayar las ventajas que supone un arreglo pacífico en relación con una decisión de resolver las cuestiones en litigio por la fuerza de las armas. Los resultados que tendría un recurso a la fuerza han sido claramente manifestados en la carta del Primer Ministro al Canciller de fecha 22 de agosto, y el Gobierno de Su Majestad no duda de que han sido plenamente reconocidos tanto por el Canciller como por el propio Gobierno británico.

Por otra parte, el Gobierno de Su Majestad ha tomado nota con interés de la referencia hecha por el Canciller alemán en su mensaje a una limitación de armamentos; cree que si puede obtenerse un arreglo pacífico, se podría confiar en contar con el apoyo del mundo entero para encontrar medios prácticos de cara a permitir que el paso de un período de preparación para la guerra a un período de actividad comercial pacífica y normal pueda llevarse a cabo con seguridad y sin obstáculos.

8º Un arreglo equitativo de las cuestiones que se alzan entre Alemania y Polonia puede abrir el camino de la paz mundial. Un fracaso significaría la ruina de las esperanzas de una mejor comprensión entre Alemania y la Gran Bretaña. Implicaría a los dos países en un conflicto y podría perfectamente sumergir al mundo en una guerra general. Tal situación constituiría una calamidad sin precedente en la historia.

Corbin


Nº 278.

El Sr. Coulondre, Embajador de Francia en Berlin,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Berlin, 28 de agosto de 1939. (recibido por teléfono a las 18 h. 15.)

El Sr. Lipski ha recibido las instrucciones anunciadas (mi telegrama del 26 de agosto) que le autorizan a realizar aperturas indirectas con vistas a regular, mediante intercambios de población, la cuestión de las minorías.

El Embajador de Polonia se propone en el momento oportuno hacer lo necesario siguiendo dichas instrucciones.

Coulondre


Nº 279.

El Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores,
al Sr. Henri Cambon, Ministro de Francia en Luxemburgo.
Paris, 28 de agosto de 1939, 18 h. 45.

Tenga a bien transmitir la siguiente comunicación al Sr. Beck, de parte del Gobierno francés.

"El Gobierno de la República cree responder en las presentes circunstancias a las preocupaciones del Gobierno de Luxemburgo declarándole, en lo que sea necesario, su firme intención de respetar la inviolabilidad del territorio del Gran Ducado. Sólo en el caso de que se produjera un atentado a dicha inviolabilidad por otra Potencia, el Gobierno de la República podría ser obligado, para asegurar su propia defensa, a modificar esta actitud."

Georges Bonnet


Nº 280.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 20 h. 10. (recibido a las 22 h.40.)

El Embajador de Inglaterra acaba de dar conocimiento al Sr. Beck la esencia de la respuesta que el Gobierno británico va a dar al Sr. Hitler. Le ha pedido a la vez que le confirme que Polonia seguirá dispuesta a mantener conversaciones directas con Alemania en las condiciones precisadas en el documento británico. El Sr. Beck, que se ha mostrado muy satisfecho de la respuesta inglesa, ha respondido afirmativamente al Embajador de Inglaterra.

Léon Noël


Nº 281.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 29 h, 15. (recibido a las 23 h.)

Entre otras novedades, la prensa publica las siguientes indicaciones, proporcionadas por la Agencia Pat:

1º El Vice-Voivoda de Silesia, Sr. Malhomme, acusado por la radio alemana de haber ordenado maltratar a mujeres y niños, está gravemente enfermo desde hace un mes y en tratamiento en Varsovia;

2º "Los saqueos de bandas insurgentes" en Silesia han sido completamente inventados. El capitán Blacha, que según se decía las dirigía, murió hace dos años.

Léon Noël


Nº 282.

El Sr. Léon Noël, Embajador de Francia en Varsovia,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Varsovia, 28 de agosto de 1939, 20 h. 20. (recibido a las 21 h. 50)

El número de alemanes que residen en Polonia es inferior a 1.000.000. Así pues, está muy lejos de alcanzar la cifra que ha sido dada por el Sr. Hitler.

Tratando conmigo de la cuestión en 1937, el Embajador de Alemania reconoció además que el número de Polacos en Alemania y de alemanes en Polonia era más o menos el mismo.

Léon Noël


Nº 283.

Nota dirigida al Sr. Bargeton, Embajador de Francia en Bruselas, por el Ministerio Real de Asuntos Exteriores de Bélgica, el 28 de agosto de 1939.
(Transmitida a las 20 h. 33, recibida a las 22 h.)

Por su nota del 28 de agosto de 1939, el Embajador de la República francesa ha tenido a bien precisar, con ocasión de la actual crisis internacional, la actitud que el Gobierno francés observará respecto de Bélgica en el caso de que no pudiera ser evitado un conflicto en Europa.

El Gobierno del Rey ha tomado nota de esta comunicación, por la que el Gobierno de la República hace saber que si Bélgica, en semejante eventualidad, mantiene su neutralidad, el Gobierno francés esta firmemente resuelto, conforme a su política tradicional, a respetar íntegramente dicha neutralidad.

Por su parte, el Gobierno del Rey, fiel a la política de la que Francia tomó conocimiento en la declaración del 24 de abril de 1937, entiende que es ajena a un eventual conflicto; no tolerará, en consecuencia, ninguna violación de esta neutralidad y se opondrá con todas sus fuerzas disponibles a semejante violación si la misma llegara a producirse.

Si, contrariamente a lo que espera, Bélgica fuese objeto de una agresión, no dejaría de pedir ayuda a Francia. No duda que en ese caso recibiría prontamente la asistencia solicitada y respecto de la cual el Gobierno de la República acaba de renovarle la seguridad.

El Gobierno del Rey agradece al Gobierno de la República esta nueva prueba de fidelidad a su política tradicional hacia Bélgica.


Nº 284.

El Sr. Bargeton, Embajador de Francia en Bruselas,
al Sr. Georges Bonnet, Ministro de Asuntos Exteriores.
Bruselas, 28 de agosto de 1939. (recibido por teléfono a las 23 h. 30)

El Primer Ministro acaba de convocarme y me pide que os haga saber que la Reina de los Países Bajos y el Rey de los Belgas se han puesto de acuerdo para proponer sus "buenos oficios" con vistas a un arreglo de la crisis. Esta oferta se hace a los Gobiernos de Francia, Inglaterra, Alemania, Italia y Polonia. Una comunicación idéntica debe ser efectuada esta tarde por el Gobierno holandés a los representantes de las cinco mismas Potencias en La Haya.

Bargeton

29/12/07

El centro del estropicio

Estoy vago, así que cuelgo esto con un par de días de retraso. De hecho, lo hago para provocar la sabia intervención de Piolet que, sin duda, nos ilustrará.

Se han cargado a la Benazir Bhutto. Piolet me ha mandado este mediodía un mensajito para adelantármelo, justo cuando de mis labios salían las siguientes palabras: "la avaricia rompe el saco". Tengo testigos. Aunque uno sea racional y cartesiano, es presciente.

Pakistán no nos inquieta por esnobismo, sino porque es el centro de todos los estropicios mundiales. Ahora, el recambio trabajosamente trabajado de Musharraf a base de pasteleo Bhutto-Sharif, se le ha ido al pedo a Bush hijo y sus genios. El ISI autónomo sigue fomentando el caos mundial para mantener sus negocios. Guay.

No obstante, todo Asia Central sigue pareciendo un objetivo lejano cuya única función sería que los así llamados analistas (parece que últimamente hay que llamarlos "observadores") se ganen el sueldo sin excesivo esfuerzo. Total, a nadie le interesa lo que pasa allí en cuanto deja de ser noticia de primera plana.

No es así. Es el centro del problema, mientras Palestina, a estas alturas, no es más que la excusa, para desgracia de los palestinos. Cuando en Pakistán deje de haber un Estado, cosa que podría suceder en un futuro no muy lejano, Afganistán (donde ahora tienen una ficción de Estado que nadie se cree aparte de las agencias que reparten fondos y sus comisionistas) tampoco tendrá razón de ser, y los neocons habrán completado la labor de desastrización que iniciaron con alegre inconsciencia a finales de los 70.

Si no fuera por las armas nucleares que se guardan en alguna parte del subsuelo pakistaní, la cosa no sería tan grave, excepto para los propios ciudadanos de Pakistán que se habían creído que habían dejado atrás la Edad Media. Al fin y al cabo, hasta principios del siglo XX, aún quedaban un montón de territorios sin esa cosa llamada "Estado" y hoy día siguen existiendo allá donde acampan las multis petroleras y mineras. Visto lo visto, más vale adaptarse a lo que hay, amables lectores.

Nuestra seguridad (y por seguridad entiendo que una panda de colgados que dicen creer en un invento que llaman "Dios" no nos pongan bombas en los trenes) empieza en el Pashtunistán. Es algo que hay que tener claro. Y en todos esos sitios donde Estados Unidos y Arabia Saudí financian a ese su invento, Al Qaeda, llámense Kosovo, Bosnia o Chechenia, para joder a los competidores de sus empresas y diversificar los campos de entrenamiento de donde salen las excusas para cercenar la libertad de nosotros, la mano de obra barata de los países ricos.

Si viviéramos en un mundo racional, entendiendo por racional tan sólo una cierta capacidad de planificar a medio-largo plazo, digamos a unos veinte años vista (lapso de tiempo que muy a mi pesar he descubierto que no es tan largo: cuando oí por la radio que los soviéticos entraban en Afganistán, ya estaba en la Facultad). Si viviéramos en un mundo racional, digo, los ejecutivos que la gente incauta se hace la ilusión de elegir cada cuatro años para que nos gestionen por cuenta de sus amos, calcularían las consecuencias de sus actos más allá del cierre de ejercicio.
Nota bene: todo monstruo de Frankenstein (el ISI o Al Qaeda, entre otros tantos) creado para servir a los intereses del rico listo de turno, acaba, a base de ser financiado, por cobrar consciencia de sí mismo y no servir a otros intereses que a los propios. Terminator, sin ir más lejos, que se lo digan a los de Cyberdine.

25/12/07

Disfuncional


La mañana de Navidad me gusta porque está vacía. Las familias duermen apaciblemente sus resacas, está todo cerrado y no hay periódicos para el café.

Por suerte uno tiene sus recursos: el Parador no cierra nunca y me había guardado El País Domingo para esta mañana (en realidad, desde el sábado, con los festejos no he tenido mucho tiempo para leer y, como estoy enganchado a las aventuras de Marco Didio Falco, ese poco tiempo lo he dedicado a trasladarme a los bajos fondos de la antigua Roma)

Pues El Domingo de El País era muy siniestro: traía una entrevista al Juez del Olmo, otra a Imre Kertész, otro artículo sobre John Rabe (el Schindler de Nanking sobre el que -de ahí el artículo- ya hay peli a la vista), más el consabido repaso británico de Timothy Garton Ash sobre terroristas varios.

Ya me he leído todo y confirmo nuevamente que soy de Melmak. La reverencial entrevista al Nobel Kertész que, aparte la discreta publicidad de su último libro, se centra para variar en Auschwitz y el Mal, con las consabidas referencias al Gulag, por la cosa de equidistanciarse un poco, me deja frío.

Tanta explicación retórica del pasado Mal para ocultar el Mal presente, ya me cansa. Me cansa por el ejercicio de memoria selectiva (ejercicio, al fin) y porque, como siempre, se proponen como causas lo que son síntomas.

Para explicar Auschwitz, o cualquier otra cosa que hacemos los humanos, incluida mi escritura de este blog, hay que ir a la Zoología. Me quedo en la Zoología y no me remonto hasta la Física de partículas porque la controlo todavía menos y porque el discurso subsiguiente sería ya difícil de relacionar con la realidad sensible cotidiana.

Insisto una vez más a riesgo ser un plasta: Somos una banda de primates que desarrolló una serie de habilidades que la han llevado a una explosión demográfica incontrolable.

Nuestras pulsiones siguen siendo las de todo primate (como sabe cualquiera que haya pisado una discoteca o un campo de fútbol). Esas pulsiones y los comportamientos que producen, eran muy adecuados para la supervivencia de pequeñas hordas de cazadores recolectores, pero en el estado de amontonamiento en que hoy nos desenvolvemos, son bastante disfuncionales.

Cuando yo estoy trenzando mis análisis apodícticos en la barra del bar y el típico listo que ha oído hablar de cosas me dice que "las guerras son por la economía", él, por supuesto, no tiene la menor idea de lo que está diciendo. Repite su slogan para dejar sentado ante las hembras en edad fértil que es un tipo muy listo, difícil de engañar y, por tanto, de carga genética deseable de recibir.

Traduzco: las guerras entre humanos son las peleas entre grupos de gorilas por los recursos (hembras en edad fértil incluidas: por eso en las guerras se viola tanto) Lo que pasa es que somos tantos que la cosa se sale de madre. Y, como tenemos más recursos, duran más y muere muchísima más gente.

La lealtad a La Patria (grande o chica, gaita o lira), las Banderas y demás emblemas emotivos son una trasposición a escala humana de la lealtad mutua del grupo de gorilas. Yo, por lo menos, cuando estoy ligeramente ebrio y me emociono cantando En Tierra Extraña o L'Estaca (soy sumamente versátil en cuanto a mi folklore personal) sé por qué me emociono, Mahou aparte.

Las ideologías, religiones incluidas, son superestructuras inventadas para mantener la lealtad de los miembros inferiores de la tribu hacia los machos dominantes, que son, al fin y al cabo, los que se comportan como primates relativamente razonables: rarísima vez corren peligro físico con la guerra y son los únicos que se benefician personalmente de ella.

En nuestro cerebro sigue impreso que el otro, el diferente, es un enemigo potencial; de ahí que la reacción más primaria ante su presencia sea hostil.

En un mundo poco poblado, se puede evitar al enemigo. En éste hacinamiento nuestro, no. De ahí que hasta hayamos eliminado los códigos mamíferos de rendición: lo más conveniente es exterminar al enemigo, porque no podemos apartarnos de él.

Recurriré una vez más a las sabias enseñanzas de Robert Nesta Marley. Como ya saben mis amables lectores, Nesta es un schnauzer gigante. Un perro grande, fuerte, inteligente y potencialmente feroz (y, además, guapo)

Cuando dos machos con temperamento se cruzan por el campo, se tantean, se ponen un poco chulos y, por lo general, seguirán su camino echándose miradas de soslayo. Si se enzarzan, la cosa terminará rápidamente con uno rindiéndose, el otro humillándolo un poco y siguiendo su camino.

En la ciudad los obligamos a tener esos encuentros permanentemente. Ellos se pasan la vida meando para marcar el territorio y comprobando con estupor que nadie lo respeta, porque sus ignorantes amos humanos se empeñan en pasearlos a todos por el mismo sitio al extremo de una correa.

Cuando dos machos temperamentales se enganchan llevando cada uno un humano al extremo de la correa, el resultado puede ser bastante más desagradable.

Pero si les dejas a su aire, la cosa cambia. En los amplios espacios seminaturales de la Casa de Campo, la cosa es completamente distinta. Había un galgo que vivía a su aire por ahí, cazando conejos (es lo que se supone que hace un galgo) y comiendo lo que dejaban para él los dueños de un restaurante, muy majos: amantes de los perros. Era un animal bastante tímido, pero acabó acostumbrándose a Nesta, a la profesora Kraff e incluso a vuestro humilde narrador, así que venía a buscarnos. Nesta y él se hicieron amigos, se pegaban unas carreras tremendas, jugaban juntos (cosa que Nesta no hace casi nunca con otros machos) y hasta le enseñó a cazar conejos (Nesta nunca lo conseguía, pero hacía mucho ejercicio)

El galgo no era su enemigo. No tenía tribu ni humano al extremo de la correa. No competían, ergo cooperaban.

Para un perro sensato como Nesta, el galgo no era un enemigo. Pero para algún humanitario escritor de cartas al dominical de El País, constituía una disfunción inaceptable. Denunció su existencia a la autoridad (humana) competente y llegaron los de la perrera. Según me contaron, se defendió valientemente (los hijos de puta humanitarios sacaron la escena en "Madrid Directo" aunque yo, por suerte, no lo vi) pero lo trincaron para meterlo humanitariamente en una jaula y, al cabo de un tiempo, ejecutarlo humanitariamente.

Unos conocidos del servicio de recogida de animales de la Comunidad de Madrid, me confirmaron que consiguió escaparse (imagino que con la ayuda de algún empleado) y se volvió a la Casa de Campo. Por desgracia, lo atropelló un coche en la Avenida de Portugal cuando le quedaban unos metros para llegar.

Este es el mundo al que se supone que tengo que adaptarme. Me cuesta un huevo.

18/12/07

Esoqueeloqueé

Mi amigo Capazorros, el tipo más auténtico, que por sí sólo encarna los más elevados valores de la civilización, el tipo al que uno mira cuando está bajo el fuego para ver cuál es el camino a seguir, el tipo que, cuando estás a punto de hundirte en la fatiga de combate bajo el incesante bombardeo te pega una patada en el culo y te dice: "arriba, maricón de los cojones", el propio Capazorros, en suma, después de dos años de darnos el coñazo con que iba a inaugurar su bló, pues resulta que por fin y sorpresivamente lo ha inaugurado.
Es éste:

8/12/07

Intervenziya



Hace unos años, un conocido mío que, por aquel entonces, era infante de Marina, participó en unas maniobras de fuerzas de operaciones especiales de la OTAN en Cerdeña. El primer día, fueron eliminados los SEAL estadounidenses. El motivo: una prueba de patrullas en las que estaba prohibido el GPS. Ninguno de los intrépidos comandos yankis tenía ni puta idea de cómo orientarse con plano y brújula.

El dato no es baladí, qué va qué va... En cambio, es altamente representativo de nuestro tiempo. Surge una tecnología nueva que nos alivia de la ardua tarea de pensar y... ¡joder! pues dejamos de pensar. ¿Para qué voy a aprender procedimientos obsoletos para sumar o multiplicar si existen las calculadoras?

¿Y el así llamado Arte? Hace años, el amigo Piños y yo huímos de la fiesta inaugural de la exposición de una amiga escultora (al bar de al lado de la galería, obviamente) Nos acompañó otra conocida, compañera de Bellas Artes de la polipremiada expositora, pero que había escogido el más juicioso y menos relumbrante camino de la restauración. De hecho, es una de las pocas especialistas en restaurar esas pelis del año de la tana que se pudren literalmente en las filmotecas (creo que sólo lo hacen en Madrid y en Zaragotham)

La indómita restauradora nos decía que cualquier pintor menor y hoy por completo desconocido del siglo XVII tenía un dominio de la técnica que ningún "creador visual" de nuestros días alcanzaría en su puta vida. Recuerdo su encendido elogio de unas veladuras por ella parsimoniosamente rescatadas de la destrucción, debidas al pincel anónimo de un tío de mil seiscientos y pico que nadie sabe quién es.

Cuando, por aquella época tuve una conversación con cuatro o cinco creadores visuales, todos ellos licenciados en Bellas Artes, y, bajo el pérfido influjo de la excesiva cantidad de Dorado Néctar que había trasegado, incurrí en la osadía de manifestar mis opiniones polemizando con ellos y, en apoyo de mis tesis reaccionarias, se me ocurrió mencionar un cuadro de Veronés, resultó que ninguno de ellos había oído hablar en su vida de ese señor. Se tranquilizaron un tanto cuando les dije -atónito: eran de Bellas Artes- que era un pintor italiano del Renacimiento. ¿Ah, bueno! Es que nosotros en Historia del Arte empezamos con los expresionistas. (Me consta: otros a partir de Picasso)

El siguiente paso es que no saben dibujar. ¿Para qué, si nosotros no pintamos: "proponemos"?

Cuando un amontonamiento de mierda por el suelo es denominado "instalación" (y, luego, la señora de la limpieza, cual Némesis vengatriz de la civilización occidental se la lleva y la tira a la basura, ante mi regocijo y la sacra indignación de los artistas), cuando apoyar cosas en la pared es "intervenir", un sitio es un "espacio" y los que ven que el emperador anda en pelotas y se les ocurre comentarlo son (somos) unos analfabetos, unos reaccionarios cercanos a Hitler o ¡lo que es aún peor! unos putos partidarios del ¿arte? figurativo... es que... bueno, la cosa de las neuronas, los caballos y los desfiles.

Por lo visto, se trata de innovar. Por lo visto, la innovación es un valor en sí misma considerada. No sé por qué. Supongo que innovar es bueno si haces algo mejor que lo que había antes. ¡Ya está! Lo he dicho. Y juro que soy penalmente responsable de más de una imbecilidad abundante en términos como propuesta, espacio, e intervención que luego el camarada Piños se ocupó de traducir al Inglés para su ulterior publicación. (Eso sí: altruistamente - Ya lo sé, somos gilipollas)

Todo esto es fiel reflejo de la época que nos ha tocado vivir. Cualquiera puede hacer cualquier cosa y, si dices en público lo contrario, eres un facha. Mentira: yo no puedo comprarme un banco y revenderlo a la semana siguiente con pingües beneficios. Y soy plenamente consciente de que ya no subiré el Talai Shaggar por la cara chunga (aunque, por fortuna, la vida apacible que llevo ha desplazado esa hazaña de mi lista de prioridades)

Que un primate humano joven de unos veinte años te diga que todo es posible, es lógico y muy saludable, pero que un primate humano de unos cincuenta te llame facha porque se te ocurre manifestar que, como es evidente, no todo es posible y no todo el mundo puede hacer cualquier cosa, se ponga como se ponga, me resulta muy, pero que muy inquietante.

¡Vaya! Me estoy extendiendo demasiado y, además, no tengo muy claro qué es lo que quiero contar. Tengo que ayudar a mi amigo y extabernero Arturo a subir su tele nueva de 42 pulgadas a un sexto sin ascensor. (No es una ocurrente metáfora de la España actual, sino un hecho rigurosamente cierto)

Así que, resumiendo:

Mi novela: La isla del tesoro, Stevenson.
Mi cuadro: El caballero polaco, Rembrandt.
Mi música: La novena de Dvorak.
Mi peli: El hombre tranquilo, John Ford.
Mi personaje de ¿ficción?: Guillermo (Brown)

(Nota bene: transcribo estas apresuradas líneas cuando ya he cumplido mi misión de dios: doy fe de que la tele de 42 pulgadas está en su sitio. Soy la pera)

(Nota bene bis: conste que conozco artistas vivos que me gusta lo que hacen. Incluso que pondría sus piezas en mi casa si tuviera sitio y pasta)

(Nota bene tris: algunos de mis mejores amigos son gays)