14/8/06

Más sobre intoxicación y propaganda


El tío Joe, FDR y el viejo Winston posan para la Historia en el porche de la embajada soviética en Teherán.

Sobre la intoxicación (Más)
Hoy comentaremos dos métodos más de intoxicar:
a) Parte de una verdad= una mentira.
b) Ante la evidencia de una fuente incontrovertible decir que Ellos la han falsificado.

Pongo dos ejemplos. Tal vez no muy interesantes como tales pero sí representativos del método:

Hermann Tertsch, de El País. Un tipo que, con lo que ha sido, parece que se ha ido del todo. Yo preferiría creer que, harto de luchar contra molinos de viento, decidió aceptar que le paguen por defender posiciones neocon radicales; pero creo que se le ha ido la pinza y anda por ahí defendiendo cruzadas contra la morisma y tachando de estalinista a cualquiera que disienta de Bush y sus muchachos o que insinúe que el Gobierno israelí exagera un poco.

Sólo un ejemplo: uno de sus ídolos (últimamente, no sé por qué, está muy de moda) es Sir Winston Spencer Churchill en su avatar de puro, sombrero y subfusil Thompson de tambor. Hace un par de meses (como esto es la barra de un bar, me da fatiga buscar la fecha exacta) poniendo a parir a rojos y compañeros de viaje, citaba la Historia de la Segunda Guerra Mundial, del mismo Churchill. Un libro inmenso que merece la pena, desde luego. Lamentablemente, yo me lo he leído tres veces de cabo a rabo. Un vicio que tengo que a mi tabernero le hace mucha gracia.

El episiodio de cuando estaban reunidos en la conferencia de Teherán, él, Stalin y Roosevelt, repartiéndose el mundo provisionalmente, y hablando de qué hacer con Alemania, Stalin dijo que, como primera providencia, había que fusilar a cincuenta mil militares alemanes y jerarcas nazis. Churchill saltó indignado, diciendo que el honor del Gobierno de Su Majestad no podía permitir eso y que el Pueblo de Britania no lo consentiría. Roosevelt (el compañero de viaje, supongo) dijo que entonces, bueno, que podían fusilar solo 49.999. Lo que fue entusiásticamente jaleado por el hijo de Roosevelt, que acababa de entrar. Churchill se levantó de la mesa indignado y se marchó.

Hasta ahí la columna. Pero si uno va a las memorias del viejo Churchill, la cosa sigue: Para empezar, todo esto ocurría después de comer, con la cosa de los brindis (y ya se sabe cuánto brindaban Churchill y Stalin) y, según Churchill salió indignado, Stalin y Molotov salieron detrás de él, le cogieron del brazo riéndose y le dijeron que joder, que no se cabreara, que era una broma, y el viejo León volvió a la mesa. Hay que decir que, a la vista de lo que tenía ya contado WSC sobre sus relaciones con Stalin y Molotov, puede uno hasta creerse que de verdad fuera una broma. (lo que no quita que tuvieran ganas de hacerlo)

Eso, por lo que respecta a las memorias. Pero lo que tampoco dice el pillín del amigo Hermann, es que Churchill, oficialmente, era absolutamente partidario de hacer listas (bueno, de hecho, las listas se hicieron) de cargos alemanes, incluyendo generales y tal, y dar orden a las tropas aliadas de que, según les reconocieran de modo más o menos concluyente, los fusilaran en menos de seis horas, sin más. De eso, el que resultó no ser partidario a la hora de la verdad, era Roosevelt. (Public Record Office, PREM -Documentos del Primer Ministro-, 4/100/10, nota del Primer Ministro, 10 de noviembre de 1943). En resumidas cuentas, que no queda tan claro que Churchil fuera el bueno, Stalin el malo y Roosevelt el compañero de viaje)

b) Otro ejemplo que últimamente está muy de moda en las webs neocon españolas e incluso en las fachas tradicionales es el del asesinato de Calvo Sotelo. La versión oficial, que, una vez más, es la que me enseñaban a mí en el colegio, es que - después de un valiente discurso en Las Cortes, en el que Calvo Sotelo había defendido heróicamente la Unidad de España y tal ante la horda marxista sedienta de sangre- (estos eran los términos de entonces y vuelven) La Pasionaria lo condenó a muerte diciendo: "este hombre ha hablado por última vez", y que el heróico prócer respondió comedido aquello de "señora, mis espaldas son anchas, etc.".

Bueno: pues resulta que en el Diario de sesiones de las Cortes no hay ni rastro de eso. Lo que sí está claro es que su discurso (para ser publicado al día siguiente en ABC) llamaba al golpe de Estado. Desde luego, La Pasionaria no dijo lo de la última vez. Y lo de las espaldas anchas, Calvo Sotelo, que era un especialista en poner en boca de otros lo que él quería, se lo dijo todo solito y, además, a Casares Quiroga, no a La Pasionaria. (V. Diario de sesiones de 17 de junio de 1936, al alcance de cualquiera que lo quiera consultar. Lo que, por cierto, es muy ilustrativo, es comparar el discurso de C.S. con el de la Pasionaria)

Respuesta de los bloggers neocon: El diario de sesiones de las Cortes fue falsificado. Ya. ¿Por quién? y, sobre todo, ¿cuándo? Porque resulta sorprendente que durante 40 años de régimen franquista a nadie se le ocurriera desfacer el entuerto y, si la falsificación fue obra de Felipe González o de Zapatero, ¿Cómo es posible que los historiadores que escribieron en tiempos de Franco lo citen tal como está hoy día? Bueno, pues así se argumenta, y todos esos jovencitos a los que me refería el otro día en términos poco entusiastas, no sólo creen, sino que difunden.

Así estamos.
Ejemplos anteriores:

Cómo se comporta un samurai con la parienta




Así lo explicaba Daidoji Yuzan en su manual para samurais en mil quinientos y pico:

Si un samurai encuentra cosas en su esposa que no le complacen, la amonesta para que esté de acuerdo con él mediante argumentos razonables, aunque en las cosas nimias está bien que sea indulgente y paciente con ella. Pero si la mala disposición de ésta es permanente y él considera que ella ya no le sirve, puede divorciarse y enviarla a casa de sus padres en circunstancias excepcionales. Pero si no lo hace y la conserva como esposa, de forma que la gente se dirige a ella mediante los títulos respetuosos de okusama y kamisama, y después le grita y le insulta con toda clase de expresiones abusivas, se está comportando de una forma que puede ser adecuada para los mercenarios y los sirvientes que viven en las callejuelas del barrio de los vendedores, pero ciertamente no es adecuada para un samurai, que es un caballero. Mucho menos es apropiado para éste llevar la mano a su espada o amenazar a su esposa con el puño cerrado, algo ultrajante que sólo un samurai cobarde pensaría en hacer. Porque una niña nacida en la casa de un guerrero y que tiene edad para ser casada nunca toleraría por un momento, si fuera hombre, ser tratada a puñetazos por nadie. Es sólo porque ha nacido desgraciadamente mujer por lo que tiene que verter lágrimas y soportarlo. Y actuar de una manera tiránica hacia alguien que es más débil que uno es algo que un valiente samurai nunca hace. Y al que le gusta y hace lo que un hombre valiente odia y evita puede calificarse justamente de cobarde.

Hombre, hoy no es que sea muy propio, pero en la época era bastante mejor que lo que se escribía por aquí. Incluso bastante después. Más que nada, lo pongo para que las chicas se mosqueen.

11/8/06

Sobre la memoria y tal...

Ahora, dado lo avanzado de la hora y aparte de ligeramente embriagado, me encuentro ligeramente sublime. He tenido el privilegio de estar esta noche en la Plaza Mayor de Madrid en el concierto de West-Eastern Divan, la orquesta fundada por Daniel Baremboim con jóvenes músicos israelíes, palestinos y españoles (ya sabéis: la fundación que montaron Baremboim y Edward Said, que en gloria esté)

Jamás en mi puñetera vida pensé que la Plaza Mayor pudiera llenarse hasta los topes (de no poder dar un paso) para escuchar la novena del viejo Ludwig van. Para más simbolismo, el coro (Froh! Froh! Wie seine sonnen, seine sonnen fliegen durch des himmels... etc., etc.: justito cuando atacaban los del Das Pippi Langstrumpf, PP Borodin) era el Orfeón donostiarra. De hecho, la gente estaba tan motivada que, justo antes de eso, el allegro asai alla marcia, han prorrumpido en aplausos. Sorprendente. No creo que sea frecuente que se interrumpa una sinfonía a medio movimiento aplaudiendo. Dado el sitio y las formas, no he podido evitar un ¡Joder, coño! digno de cualquier escritor de cartas al Dominical de El País. Pero mi amiga Julia me ha dado la clave: "Tío: es que les gusta".
O sea: que la humanidad tal vez tiene un futuro.

Eso sí que es trabajar por la paz. A largo plazo. Pero de verdad. Al final, han salido tranquilamente por las callejas que salen de la plaza, Baremboim ha pasado a mi lado, y los músicos (todos veinteañeros) también, con traje de etiqueta, pero con la pajarita quitada y las chicas con traje largo, negro, (las vascas, blanco) y zapatillas de deporte: ver a un joven palestino del brazo de un joven israelí hablando de música por la calle en Madrid me ha alegrado el alma (si es que tal cosa existe) Por un instante (fugaz instante) he pensado que este puto mundo tiene arreglo. He participado un momento en algo que demuestra que la civilización -la mía- existe.
Bueno, y -lo siento colegas- ahora, lo que os tenía preparado; porque lo del concierto, aunque hacía quince días que lo había pensado, no estaba claro:
Sobre la actual polémica artificial en torno a la así llamada "memoria histórica". Es curioso, ya que en mi modesta experiencia, dicha memoria histórica tiene una duración de una semana (aprox.) Claro, que cada cual es muy dueño de inventarse su memoria.

He aquí parte de mi tradición familiar:
Mi abuelo materno estuvo en el bando rojo y mi abuelo paterno en el nacional. (Estos eran los términos vigentes durante la época de mi impronting) Mi abuelo materno era militar de carrera y permaneció, como hoy se dice pomposamente, leal a la legalidad republicana. Mi abuelo paterno era ferretero acomodado (casado con mi abuela, cuya familia tenía un cerro pasta) y entró en la Falange al empezar la guerra. Además, le delata la foto de uniforme con gorro de borla de antes de la Unificación.

Ni mi abuelo materno era republicano, ni mi abuelo paterno era falangista. Ambos dos se vieron envueltos por las circunstancias al empezar la guerra y obraron por instinto de supervivencia. Y debían tener un instinto adecuado, ya que ambos dos murieron bastante viejos en tiempos de Felipe.

Durante los primeros meses de la guerra, la actuación militar de mi abuelo materno se centró -básicamente- en conseguir no ser fusilado. Incluso hay una jugosa anécdota familiar de cómo se autoascendió a capitán para no resultar sospechoso: por lo visto, a los militares leales, se les ascendía, ya que no había muchos vivos y -cosas de la burocracia en tiempos de crisis- se les había olvidado ascender a mi abuelo, el cual, ni corto ni perezoso, se apropió de la gorra y la guerrera de un capitán que no había sido leal y, claro, ya no estaba lo suficientemente vivo como para poderlas reclamar. Es que, lo de no haber sido ascendido, causaba en el 36 muy mala impresión a los milicianos y cabía la posibilidad de que te llevaran a dar un paseo. Eran tiempos de improvisación.

En igual período, mi abuelo paterno consiguió evitar desde su carguillo en la Falange el fusilamiento de un par de convecinos que por lo visto eran rojos y, por consiguiente, bastante fusilables. No era nada raro. Por lo visto el hombre, que era más bien tímido, se debió dar cuenta de que el uniforme y la pistola daban mucho prestigio y podías hacer cosas que nunca se te habrían ocurrido: la gente pensaba. Si este señor, que es un mando de Falange, lo dice, por algo será.

El que con el tiempo sería mi padrino, íntimo amigo de mi abuelo materno, también era militar de carrera y también "leal". Era piloto de caza y una de sus primeras acciones de guerra fue despistarse en una salida, aterrizar en Burgos (zona nacional), presentarse, hacer profesión de fe inquebrantable en el Glorioso Alzamiento Nacional y decir que no se quedaba, que ya le gustaría, pero el caso es que su señora (mi futura madrina) estaba en zona roja y, ya se sabe, que le podía pasar cualquier cosa. Tomaron nota: "no se preocupe, teniente". Esto no era un intento de nadar y guardar la ropa, porque tenía apellidos compuestos la mar de aristocráticos y era muy monárquico.

Sólo el marido de la hermana de mi abuela materna, también militar de carrera (para variar) y amigo de los anteriores, estaba motivado porque era más bien comunista.

El caso es que la guerra fue poniendo las cosas en su sitio. Mi abuelo paterno pasó la guerra apaciblemente en su casa o cerca (salvo aventurillas ocasionales, como la muy mentada escolta de un transporte de dinamita porque no había personal disponible, que el pobre pasó un miedo que no veas, porque se enteró de cuál era la carga después de que un caza rojo les ametrallara un poco, aunque no les dio, porque los rojos tenían muy mala puntería, ya se sabe; que, para piloto, García Morato, etc.), llevando las cuentas de la Falange de su demarcación, mientras parte del Estado Mayor de la División "Flechas Negras" (creo que era) se alojaba en casa de mi bisabuelo, un simpático comandante italiano dedicaba sus ratos de ocio a enseñar a tirar con pistola a mi padre (que -flecha a la sazón- tenía 8 años) y mi bisabuela hacía andar con pantuflas por la casa a los ordenanzas italianos porque, con las botazas claveteadas, le rayaban el suelo. Al parecer era muy cómico y sumamente celebrado en el pueblo. Obviamente, mi padre recuerda los años de la guerra como los más divertidos (sic) de su vida.

La guerra puso las cosas en su sitio: mi abuelo materno y mi padrino aparcaron sus convicciones monárquicas que, al fin y al cabo, eran cosas de familia, y se hicieron "leales" de verdad. No hay nada como que te bombardeen para saber quién es tu enemigo. Mi abuelo acabó siendo responsable de suministros en Madrid (era de Intendencia) y, en los últimos tiempos, llevaba una escolta de milicianos de la CNT que, según él, eran los únicos de confianza. Su foto con mono, la galleta de comandante, pistolón y gorrillo cuartelero, contrasta vívidamente con la foto épica del alférez adolescente a caballo en Marruecos con el Rif al fondo, ros y sable al cinto.

En cuanto a mi padrino, por lo visto hasta derribó algún avión enemigo. Una vez que estaba expansivo cuando yo tenía ocho años o así -porque no solía hablar mucho de estas cosas- me estaba contando con pelos y señales un combate aéreo en el cual habría derribado un bombardero italiano Savoia que volvía de alegrar el día a los madrileños/as, pero se calló en seguida al aparecer mi madrina con la comida. Una pena, porque hacía esas cosas con las manos figurando aviones que hacen los aviadores para contar sus batallitas.

La guerra terminó, cautivo y desarmado el Ejército rojo. Poco antes, mi abuelo materno se libró por los pelos de que los del PC se lo cargaran cuando lo de Casado (de ahí su escolta de anarquistas) porque, por lo visto, no entregaba los suministros sin órdenes en regla y se suponía que los comunistas se acababan de sublevar contra la República. Y todos acabaron en su correspondiente campo de concentración. Por lo visto, mi padrino y mi tío consorte , condenados a muerte. Uno, por piloto de caza, y el otro, por comunista (militar "leal" y comunista; doblemente traidor). Mi abuelo, se libró de la condena a muerte, porque su hermano mayor (también militar de carrera, como todos) estaba en el otro lado y tenía influencias. A mi padrino y a mi tío consorte también acabaron soltándolos al cabo del tiempo, pero después. Evidentemente, a todos los echaron ignominiosamente del Ejército y, la verdad, les costó un huevo buscarse la vida. Pero lo consiguieron. Aunque a mi tío consorte (el comunista) al parecer lo torturó bastante el famoso comisario Conesa, que, a pesar de lo de Oriol y Villaescusa en el 77, en mi familia nunca estuvo bien visto.

Creo que la última vez que tuvieron problemas fue a principios de los setenta, que hicieron una comida de compañeros que habían hecho la guerra juntos, ya más bien mayores, y la Brigada político-social se presentó en el restaurante y se los llevó palante a todos, no fueran a conspirar contra el Régimen. Y, si no, a ver qué hacían comiendo todos juntos, a su edad. Pero, bueno, los soltaron pronto, aunque ya no estaban para aventuras y no les hizo ni puñetera gracia la cosa. Mi abuelo, esta vez, se libró porque estaba pachucho y no había ido. Además, tenía un buen curro en Butano.

Bueno: una historia como tantas (con demasiado militar de carrera leal, lo confieso) Creo que la primera vez que ví llorar a mi abuelo materno fue cuando llegó la democracia ésta que tenemos ahora, los rehabilitaron a todos, les reconocieron el grado de Coronel, y se puso , por primera vez desde 1939, el uniforme del Ejército español (que le habían prestado para hacerse la foto del carnet)

Curiosamente, todas las mujeres de los personajes, siguieron siendo muy de derechas durante todo el proceso y, más o menos, llevaron a sus hombres por el camino recto en lugar de tantas tonterías como habían estado haciendo.

Tonterías que continuó mi tío Nano, el hermano pequeño de mi abuelo materno (y, por lo demás, excelente persona) que, cuando mi abuelo estaba preso, se piró ni más ni menos que a la División Azul (250 de la Wehrmacht), estuvo en Krasny Bor, donde se llevó un bayonetazo y un casco de metralla en la cabeza y, desde entonces -por alguna extraña razón- pues como que siempre le cayeron muy bien los rusos; cosa ésta que, no sé por qué, les pasaba a casi todos los ex-divisionarios que he conocido: que, con el tiempo, les caían mejor los rusos que los alemanes.

En resumen y a lo que iba antes de enrollarme: que la historia de desenterrar tiempos pretéritos con intenciones de política actual, me parece improcedente. A estas alturas, la guerra civil y el franquismo son territorio de los historiadores (de los de verdad). Lo que pasa es que los que se consideran herederos de unos, han convertido la República (que, en su mayor parte, estuvo gobernada por los fascistas y cuando perdieron las elecciones montaron el 18 de julio) en una especie de Arcadia Feliz que nunca, por lo demás, fue (aunque -bien- pudiera o pudiese haber sido) Los herederos de los otros, se han dedicado a reeditar la propaganda franquista, a publicar libros de "historia" a velocidad vertiginosa y a contar en tertulias la misma historia con la que me adoctrinaban a mí en clase de F.E.N. (Esto del FEN, lo digo por impresionar: en Historia, desde pequeño, o lo que te contaban en casa o en cualquier lado: no había otra Historia)

Lo que yo opino es: que les den a todos, ya que el tiempo pasa y "el enemigo natural del político es el historiador".

Puestos a desenterrar, podíamos desenterrar tiempos más recientes. Cosas tan pintorescas como: a quién financiaba: a) Mas Canosa, el de Miami, o b) Gadafi en los 70-80, que mira que están cerca. Oye, los de Miami incluso en los 90 seguían con esa afición tan suya a soltar pasta a según quién...

3/8/06

Este es el mundo en que vivimos I

Revoloteo de blog en blog, saltando de link en link. Y llevo un tiempo descubriendo, lo que incrementa mi íntima desazón, que la práctica totalidad de los que encuentro que dicen algo inteligente son de gente que ronda los 20 y que se dedican más bien a la literatura (algunos -más bien algunas- con notable acierto).

Los que se dedican a hablar de otras cosas, acostumbran ser niñatos soplapollas de empresariales, fieles seguidores de la escuela neocon, cuyo gurú es Jiménez Losantos (cuando no el mismísimo Urdaci, que, por cierto, también tiene su blog. Lógicamente, tras cumplir su misión de presentar al actual útero sucesorio, consiente los comentarios viscerales, que no sirven sino para cimentar la creencia de los acólitos de la verdadera fe en la realidad de la conjura social-masónica-zapateril)

Por otra parte, me parece bien. Yo, a día de hoy, sólo pienso que follar es bastante divertido (si te lo tomas con calma y cierto método, eso sí, y no es demasiado tarde y estás demasiado borracho como para ser incapaz de rendir aceptablemente; aunque mientras haya lengua hay esperanza) y que la primera causa de divorcios es el matrimonio.

Por lo menos, el que la gente escriba bien es garantía de que no es en absoluto imbécil. Y, a lo mejor, simplemente, se han dado cuenta a tiempo de que no hay motivo alguno para dejarse la piel recibiendo hostias por cuenta de los que te van a estafar, de los que te están estafando mientras las hostias te las llevas tú: de los que cobran dietas del Partido mientras a tí te arrancan las uñas con alicates en un sótano y luego van a encargar a los que te las arrancaban que te peguen un tiro antes de que cuentes algo inadecuado. Sobre la financiación del Partido, por ejemplo (Conste que yo conservo todas mis uñas, salvo el hecho de haber perdido dos veces la del dedo gordo del pie derecho pegando patadas al hielo con el crampón mal puesto, o abriendo huella. Pero me volvió a salir)

Cuando se publicó El Señor de los Anillos (hoy sumamente desacreditado) en español, yo lo descubrí y, como con la peli, tuve que esperar, al terminar el primer tomo, a que Edhasa publicara el segundo, y luego el tercero. Y cuando la peli del Bakhsi (o como se escriba) me sentí estafado, a los 19 o 20 años de mi edad... Pero aún recuerdo cuando entendí por qué no había que usar el Anillo, sino que había que destruirlo. Si usas el anillo, si crees (como suele pasarle a casi todo aquél que tiene contacto con él) que puedes usarlo para buenos fines, acabas como Bono (no el de Seseña: el otro) o como Geldof, por ejemplo. Digo éstos porque están de moda en la blogosfera. O como mi personaje histórico predilecto, Lawrence de Arabia: en la RAF y hostiado con la moto por no llevarse por delante a unos ciclistas domingueros de esos que van por la carretera como si fuera suya. Jeje.

La ventaja de la actual generación de escritores, aparte de internet que nos permite conocernos, es que desde pequeños ya saben que no se van a colocar, salvo con costo (y, mucho menos, salvar a la Patria. Obviamente. Además, ya saben que eso no interesa lo más mínimo, por lo menos a ellos y a su circunstancia), que invertir en el futuro es una gilipollez. Saben a tiempo lo que yo -que soy tan listo, mira tú por dónde- debiera haber sabido a tiempo.

Seguid escribiendo, chicos. Y seguid follando: aunque vosotros ya no os reproduzcáis, por lo menos lo pasáis bien. Carpe diem, porque es obvio que alea iacta est.

1/8/06

Discutiendo sobre vascos


Nota ante: Flipo. La gente busca en google esto:
http://www.google.com.mx/search?q=yguerra%20de%20israel%20y%20libano&btnG=B%C3%BAsqueda&hl=es Y, ¿quién creéis que sale el primero? Cecilia_lisbon, hija, más vale que te des prisa, antes de que cumpla mi objetivo de convertirme en referente mediático. Jejeje.
A lo que íbamos. La otra noche tuvimos una de esas discusiones estupendas en la barra física, que van mejorando a medida que Arturo hace caja y Mahou comienza a tirar de las reservas, y como, mientras se alzaban las voces y empezaban los puñetazos en la barra, el típico listillo (te jodes) me retó a que le diera fuentes, pues aquí hay algunos de los textos citados en la discusión. Si se pone pesado, le diré en qué archivos están los originales. (sólo apto para fanáticos de remontarse al Imperio Sasánida)
Los textos siguientes, son de una de mis recopilaciones. Para no complicarnos, están casi todos tomados de García Gallo, "Manual de Historia del Derecho Español", T. II: "Antología de fuentes del antiguo Derecho", Los 41 a 46, de Rodríguez del Coro: "El Obispado de Vitoria durante el sexenio revolucionario"; los 48 y 56, de Díaz Plaja, "La preguerra civil en sus documentos". Sólo por tocar un poco las narices. Por cierto, el nº 47 es un bonito ejemplo de carta reclamando el impuesto revolucionario en la tercera guerra carlista:

1.
Ley concediendo la ciudadanía a unos caballeros hispanos (Ascoli 18 noviembre 89 a. de C.): [1] Cneo Pompeyo, hijo de Sexto, emperador, a causa de su valor hizo a los caballeros hispanos ciudadanos romanos en el campamento en Ascoli, el día 14 antes de las calendas de diciembre, según la ley Julia. Estuvieron en el consejo: ... [siguen sesenta nombres]
[2] Escuadrón Saluitano: ... [Zaragoza] Sanibelser Adingibas, [siguen 3 nombres] [3] Bagarensis: ... Cacususin Chadar f. [4] [...]cilicenses: [3 nombres incompletos] [5] Ilerdenses [Lleida] O. Otacilius Suisetarten f. [siguen 2 nombres] [6] Begensis: Turtumelis Atanscer f. [7] Segienses [ciudad de los vascones]: Sosinadem Sosinasae F.; Sosimilus Sosinasae f.; Urgidar Luspanar f.; Gurtarno Biurno f.; Elandus Enneges f.; Agisrnes Bennabels f.; Nalbeaden Agerdo f.; Arranes Arbiscar f.; Umargibas Luspangibas f. ... ...

3.
(Pamplona, a. 57 de C.) Siendo cónsules por segunda vez Nerón Claudio César Augusto Germánico y por octava Lucio Cesio Marcial, en los idus de diciembre. La ciudad Pompelonense renovó la hospitalidad con Lucio Pompeyo Primiano, hijo de Lucio, [de la tribu] Aniense, sus hijos y descendientes. Mediaron los legados Sexto Pompeyo Nepos, Sergio Crescens.

5.
Juan de Biclaro (h. 540-621) [7] a VII [574]. En esos días, el rey Leovigildo entrando en Cantabria extermina a los invasores de la provincia, ocupa Amaya, se apodera de sus bienes y vuelve la provincia a su mandato. ... ...
[12] a. XIII [581]. El rey Leovigildo ocupa parte de Vasconia y funda la ciudad que se llama Victoriaco [=Vitoria]. ... ...

7.
(SAMPIRO, Chronica (pios. del s. XI)
Alfonso [III], hijo de Ordoño [I] sucedió en el reino... ...
Al entrar en el reinado, teniendo catorce años de edad, cierto hijo de perdición, Fruela Lemúndez, vino de las partes de Galicia para buscar el reino que no se le debía. El rey Alfonso, al oír esto, huyó a las partes de Alava. Pero el nefando Fruela fué muerto por el Senado de Oviedo. Al oirlo, el rey volvió a lo suyo y fue recibido gratamente... ... Pero estando ocupado en estas cosas vino un mensajero de Alava, porque los corazones de éstos se habían hinchado contra el rey. Pero el rey, oyendo esto, dispuso ir alli. Con el terror de su llegada fueron compelidos e inmediatamente, reconociendo los derechos debidos, suplicantes le sometieron los cuellos prometiendo ser fieles a su reinado y dictado y hacer lo que se mandase. De este modo, obtenida Alava, la sometió al propio imperio. Mas a Gilón, que aparecía como conde de ellos, encadenado con hierros le llevó consigo a Oviedo... ... No mucho después, asoció a sí toda la Galia junto con Pamplona, por causa de parentesco, tomando mujer de su prosapia, llamada Jimena, sobrina del rey Carlos... ...
Por estos días, un hermano del rey llamado Fruela, según dicen, tratando la muerte del rey huyó a Castilla. Mas el rey don Alfonso, ayudado por Dios, le capturó y por tal motivo le sacó los ojos: y a estos hermanos, junto con Fruela, Vermudo y Odoario. Este Vermudo, cegado, salió ocultamente de Oviedo y vino a Astorga y durante siete años actuó tiránicamente teniendo a los árabes consigo; a una con éstos el ejército de los getas, lo envió a Graliar. Mas el rey Alfonso oyendo esto, marchó a su encuentro y los destruyó hasta el exterminio. Pero el ciego huyó a los sarracenos. Entonces domeñó el rey a Astorga junto con Ventosa; y a Coimbra, que estaba sitiada por los enemigos, la defendió y subyugó a su imperio. También cedieron a sus armas muchas ciudades de España.

9.
En la era de 993 [955] , muerto Ordoño, su hermano Sancho [I], hijo de Ramiro, tomó pacíficamente la cima de su reino. Pero en el mismo año, expulsado de su reino por cierta arte, por la conjuración del ejército, saliendo de León fue a Pamplona, y habiendo enviado mensajeros, de acuerdo con su tío materno el rey García [I], se le mandó ir al rey Abd al-rahman [III] de los cordobeses. Todos los magnates de su reino, habiendo tomado consejo con Fernando, el conde de los burgaleses, eligieron al rey Ordoño [IV] en el reino, hijo del rey Alfonso que había sido cegado con sus hermanos. Y el conde Fernando le dio a su hija, la mujer dejada por Ordoño [III] hijo de Ramiro. Pero al rey Sancho, como fuese muy obeso, le aplicaron los agarenos una hierba y le quitaron la obesidad de su vientre. Y vuelto a la originaria aptitud de ligereza, tomó consejo con los sarracenos sobre cómo volver al reino perdido, del que había sido arrojado. Saliendo con un ejército innumerable marchó a León por la noche y entró en Asturias y perdió el reino; lo que él perdió, Sancho lo tomó. Entrado en León domeñó todo el reino de sus padres.

18.
Fuero de la tierra de Ayala, dado por su señor Fernán Pérez de Ayala (antes de 1373): Por quanto la tierra e señorío de Ayala es antiguo, ca el señor la pobló e la aforó de los fueros que le paresció, por los quales siempre se governaron sin haver apelación para ante los reyes de Castilla; nin hay escrivano, nin demanda por escrito. Salvo que si el señor entendiere que en algunas cosas non hay buen fuero, el señor, ayuntada la tierra toda e los cinco alcaldes, pueden emendar los dichos fueros, e tirar un fuero e poner otro mejor. E los alcaldes, escogerlos la tierra e confirmarlos el señor si vee que son pertenescientes. E los fueros que Ayala há, son estos que siguen: ... ...

22.
Fernando del Pulgar, Crónica de los Reyes Católicos cap. 105. [En el año 1479] platicóse asimismo en el Consejo del Rey e de la Reina cómo se devían intitular; e como quiera que los votos de algunos de su Consejo eran que se intitulasen "Reyes e señores de España", pues subçediendo en aquellos Reinos del rey de Aragón eran señores de toda la mayor parte della, pero determinaron de lo no hazer, e intituláronse en todas sus cartas en esta manera: "Don Fernando e doña Isabel, por la graçia de Dios rey e reina de Castilla, de León, de Aragón, de Seçilia, de Toledo, de Valençia, de Galizia, de Mallorca, de Sevilla, de Cerdeña, de Córdova, de Córçega, de Murcia, de Jahén, del Algarbe, de Algezira, de Gibraltar, conde e condesa de Barçelona, señores de Vizcaya e de Molina, duques de Atenas e de Neopatria, condes de Rosellón e de Cerdania, marqueses de Oristán e de Goçiano".

24.
Carta patente de los Reyes Católicos al Juez de residencia de Guipúzcoa (a. 1491): Sepades que a Nos es fecha relación que en la Hermandad de la dicha provincia e villas e lugares de ella hay muchas leyes y privilegios contrarias unas a otras, las cuales son causa de que se fagan en ellas algunos desórdenes e aun agravios.
E porque cumple a nuestro servicio e al bien e pró común de la dicha provincia... ... vos mandamos: que luego que vos esta nuestra Carta fuere mostrada, cateis e hagais catar el arca de las escrituras de las Hermandades de la dicha provincia, e veais los Privilegios e Cartas que de Nos e de los Reyes de gloriosa memoria nuestros progenitores tienen, e saqueis relación de todos ellos, e por quién fueron otorgados e en qué tiempo e en qué data. E si algunos fueren de enmendar, los emendeis e corrijais juntamente con las personas que por cada una de las dichas villas para ello fueren diputadas. E así corregidos y enmendados enviadlos ante Nos al nuestro Consejo, para que en él se vea e sobre ello faga cumplimiento de justicia.

32.
Fuero de Vizcaya (a.1526) 36,3: [1] Otrosí dijeron. Que habían de Fuero y establecían por ley, que por quanto los vizcaínos son libertados y exentos y privilegiados de su Alteza... ... y por ser la tierra de trato, y la gente dada a pleito, y toda la tierra de ella troncal y privilegiada, y tal que casi todos sus pleitos se pueden determinar por este su Fuero; el cual es más de albedrío que de sotileza y rigor de Derecho; [2] y a los vizcaínos aprovecharía poco o nada si en Vizcaya o fuera de ella (así en el Consejo Real como en la Corte y Chancillería de su Alteza) no se hubiese de guardar el dicho Fuero a los vizcaínos; y si los jueces de Vizcaya o fuera de ella hubiesen de sentenciar en los pleitos y causa de ella contra el dicho Fuero, y no según el tenor de él, y se hubiesen de guiar en tales sentencias por otras leyes del reino o de Derecho común canónico o civil, u opiniones de doctores.
[3] Por ende, que ordenaban y ordenaron que ningún juez que resida en Vizcaya ni en la dicha Corte y Chancillería, ni en el Consejo real de su Alteza, ni en otro cualquiera, en los pleitos que ante ellos fueren de entre los vizcaínos sentencien, determinen ni libren por otras Leyes ni Ordenanzas algunas, salvo por las leyes de este Fuero de Vizcaya, los que por ellas se puedan determinar. [4] Y los que por ellas no se pudieren determinar, determinen por las Leyes del reino y Pragmáticas de su Alteza, con que las leyes de este Fuero de Vizcaya en la decisión de los pleitos de Vizcaya y Encartaciones siempre se prefieran a todas las otras Leyes y Pragmáticas del reino y del Derecho común. [5] Y que todo lo que en contrario se sentenciare y determinare o se proveyere, sea en sí ninguno y de ningún valor y efecto, y que aunque venga proveído y mandado de su Alteza por su Cédula y Provisión real, primera, ni segunda, ni tercera iusión, y más, sea obedecida y no cumplida, como cosa desaforada de la tierra. [6] Y el tal letrado y abogado que derechamente abogare contra ley alguna de este Fuero, caiga e incurra en pena de seiscientos maravedís por cada vez... ...

37.
Representación del Señorío de Vizcaya al rey Felipe III (12 mayo de 1601): Si V. Magestad quebranta nuestras libertades, nosotros quedamos obligados a defender nuestra muy querida y amada patria, hasta ver quemada y asolada esta Señoría y muertos mujeres e hijos y familia, y buscar quien nos ampare y trate bien. (ed. TRUEBA, en Bol. R. Academ. Esp. [1932] 380)

38.
Unión y Concordia entre las villas, ciudad y tierra llana del señorío de Vizcaya (11 septiembre 1630) 2: Que las villas y ciudad vengan a esta Unión en el estado en que se hallaban en sus gobiernos particulares gobernándose como hasta aquí con las mismas leyes. Y que si alguna de las dichas villas y ciudad quisiere dejar alguna ley de las que ha tenido y tomar otras de que usa el señorío, en Junta general haya las leyes que así pidieren, conformándose con las del Fuero.

40 b.
Ley de 25 octubre 1839.

Art. 1. Se confirman los fueros de las Provincias Vascongadas y Navarra, sin perjuicio de la unidad constitucional de la Monarquía.

Art. 2. El Gobierno, tan pronto como la oportunidad lo permita, y oyendo antes a las Provincias Vascongadas y a Navarra, propondrá a las Cortes la modificación indispensable que en los mencionados Fueros reclame el interés de las mismas, conciliado con el general de la Nación y de la Constitución de la Monarquía, resolviendo entre tanto provisionalmente, y en la forma y sentido expresados, las dudas y dificultades que puedan ofrecerse, dando de ello cuenta a las Cortes.

40.c
Ley paccionada de Navarra (16/08/1841)

Doña Isabel II por la gracia de Dios y por la Constitución de la Monarquía Española Reina de las Españas, y en su nombre don Baldomero Espartero, duque de la Victoria y de Morella, regente del reino, a todos los que la presente vieren y entendieren, sabed: Que las Cortes han decretado y Nos sancionado lo siguiente:
Art. 1º. El mando puramente militar estará en Navarra como en las demás provincias de la Monarquía a cargo de una autoridad superior nombrada por el Gobierno, y con las mismas atribuciones que los comandantes generales de las demás provincias, sin que nunca pueda tomar el título de virrey, ni las atribuciones que éstos han egercido.
Art 2º. La administración de justicia seguirá en Navarra con arreglo a su legislación especial en los mismos términos que en la actualidad, hasta que teniéndose en consideración las diversas leyes privativas de todas las provincias del reino, se formen los códigos generales que deban regir en la Monarquía.
Art 3º. La parte orgánica y de procedimientos será en todo conforme con lo establecido o que se establezca para los demás tribunales de la nación, sugetándose a las variaciones que el Gobierno estime convenientes en lo sucesivo. Pero siempre deberá conservarse la Audiencia en la capital de la provincia.
Art 4º. El Tribunal Supremo de Justicia tendrá sobre los tribunales de Navarra, y en los asuntos que en estos se ventilen, las mismas atribuciones y jurisdicción que ejerce sobre los demás del reino, según las leyes vigentes o que en adelante se establezcan.
... [Los atrs. siguientes determinan las particularidades en Navarra de los Ayuntamientos (5-7), Diputación foral (8-12), autoridad política (13), régimen de montes (14), servicio militar (15), régimen económico y financiero (16-22) y dotación de culto y clero (26)]...
Por tanto, mandamos a todos los tribunales, justicias, gefes, gobernadores y demás autoridades, así civiles como militares y eclesiásticas de cualquiera clase y dignidad, que guarden y hagan guardar, cumplir y ejecutar la presente Ley en todas sus partes.

41.
Padre Tercero, Panegírico de San Prudencio (...) Predicado a la Junta General de Alava. Vitoria, 1845, 14.
Esta provincia, que por una serie no interrumpida de años y hasta de siglos ha gozado de una envidiable autonomía, o sea libertad de regirse por sus propias leyes; esta provincia, que gracias a esta misma libertad y a su régimen administrativo digno de ser imitado por todas las naciones del mundo, ha podido sostener una honrosa felicidad a que parece oponerse la esterilidad de su terreno; esta provincia, digo, sería desgraciada el día que manos extrañas y no prácticas se encargasen de su administración, fácil y comprensible tan sólo a los que a la sombra de sus fueros nacieran y se educaran.

43.
Diario de sesiones del Ayuntamiento de Azcoitia 30/05/1865.
Se leyó el memorial del presbítero D. Juan Manuel Zabal Inchaurreta, en el que suplica se le nombre conjurador de nubes del presente año, y el Ayuntamiento accedió a su solicitud.

44.
Semanario Católico Vasco-Navarro. 20/11/1868. Artículo contra el proyecto del Ministro de Gracia y Justicia sobre Libertad de culto
.
Protestamos contra las ideas, contra los sentimientos, contra las palabras, contra la totalidad del discurso que antecede.
Con todo el fervor de buenos católicos y con toda la altivez de la dignidad española ultrajada por un decreto del Sr. Romero Ortiz en que se concede autorización para la construcción de un templo protestante en Madrid, protestamos, protestamos, una, cien, mil veces protestamos contra aquella disposición radicalmente nula, absurdamente antiespañola.

45.
V. Manterola. A.C. (16/03/1870)

¡Ah!, mientras hubiese sobre la tierra un vascongado, abriendo su pecho descubriríais en lo más íntimo de su corazón un templo y un altar, un altar en que se quemara incienso, un templo en que se rindiera culto a sus fueros, porque los fueros son en las Provincias Vascongadas una especie de segunda religión, así como la augusta religión del Calvario es el primero de sus fueros, es su fuero trascendental.

46.
Nota del batallón del cura Santa Cruz al Alcalde de Cegama. (11/07/1873)

Dios, Patria, Rey
Ejército Real del Norte
Batallón del Señor
Santa Cruz
Sr. Alcalde de Cegama:
Inmediatamente que reciba Vd. la presente comunicación mandará Vd., bajo pena de la vida los operarios suficientes para que durante esta noche queden quemados y derribados hasta los cimientos los fortines de Otzaurte y del túnel grande. Le prevengo que no le remitiré nuevo aviso.
Dios guarde a Vd. ms.as.
Otzaurte 11 de julio de 1872.
Juan Bautista Elízegui
El jefe de la fuerza

47.
Comisión a guerra auxiliar de la Diputación de Alava. 1875.

Los verdaderos hijos de la antigua España hemos subido a la montaña como los antiguos Macabeos, y a imitación de aquellos héroes, hemos dicho a la revolución: "Aunque todas las gentes se prosternen a tus plantas y te den el incienso del miedo o de la adulación, ni nosotros, ni nuestros hijos, ni nuestros hermanos, te adoraremos. No es lícito ni decoroso el que abandonemos nuestras leyes patrias para seguir las importaciones extranjeras e infernales; mejor es morir, que vivir deshonrados en nuestras creencias y en nuestras costumbres (...). La Comisión apela al Catolicismo y al amor que Vd. profesa a la santa bandera que tremola en manos de nuestro muy amado Soberano, Rey Señor, D. Carlos VII (q. D.G.), en la confianza de que secundará sus deseos, pàra que, por esta vez, pague Vd. en calidad de reintegro la cantidad de ........................, en la inteligencia, de que si, lo que no es de esperar de Vd., no la entrega voluntariamente al comisionado D. ..................... se le exigirá forzosamente, incurriendo en la nota de desafecto a tantos santos principios, y por lo tanto sujeto a todas las medidas que contra los enemigos de la bandera de Dios, Patria, Rey y Fueros se tomare.

48.
Decreto del Directorio Militar de 18/09/1923.

Señor: De los males patrios que más demandan urgente y severo remedio es el sentimiento, propaganda y actuación separatista que viene haciéndose por audaces minorías, que no por serlo quitan gravedad al daño, y que precisamente por serlo ofenden el sentimiento de la mayoría de los españoles, especialmente de los que viven en las regiones donde tan grave mal se ha manifestado.
El presidente del Directorio militar, que se honra dirigiéndose a V.M., y de acuerdo con él, somete a la resolución de S.M. medidas y sanciones que tienden a evitar el daño apuntado, con tanta más autoridad y convicción cuanto que, resuelto a proponer a V.M. en breve plazo disposiciones que definan y robustezcan las regiones y su desenvolvimiento administrativo, y aún su fisonomía espiritual, ha de purgarlas antes del virus que representan la menor confusión, el más pequeño equívoco en sentimientos en que no cabe permitirlos, y que ningún pueblo ni Estado conscientes de su seguridad y dignidad admiten ni toleran.
Madrid, 17 de setiembre de 1923.

A propuesta del jefe del Gobierno, presidente del Directorio militar, y de acuerdo con éste, vengo en decretar lo siguiente:
Artículo 1º. Serán juzgados por los Tribunales militares, a partir de la fecha de este decreto, los delitos contra la seguridad y unidad de la Patria y cuanto tienda a disgregarla, restarle fortaleza y rebajar su concepto, ya sea por la palabra, por escrito, por la imprenta u otro medio mecánico gráfico de publicidad y difusión, o por cualquier clase de actos o manifestaciones. No se podrá izar ni ostentar otra bandera que la nacional en buques, edificios, sean del Estado, de la provincia o del Municipio, ni en lugar alguno sin más excepción que las Embajadas, Consulados, hospitales o escuelas u otros centros pertenecientes a naciones extranjeras.
Art. 2º. Las infracciones que contra lo dispuesto en este decreto-ley se cometan se castigarán del modo siguiente: ostentación de bandera que no sea la nacional, seis meses de arresto y multa de 500 a 5.000 pesetas para el portador de ella o para el dueño de la finca, barco, etc.
Delitos por la palabra oral o escrita, prisión correccional de seis meses y un día a un año y multa de 500 a 5.000 pesetas.
La difusión de ideas separatistas por medio de la enseñanza, o la predicación de doctrinas, de las expresadas en el artículo primero: Prisión correccional de uno a dos años. Pandillaje, manifestaciones públicas o privadas, referentes a estos delitos: tres años de prisión correccional y multa de 1.000 a 10.000 pesetas. Alzamiento de partidas armadas: prisión mayor de seis años y un día a doce años al jefe, y de tres a seis de prisión correccional a los que le sigan formando partida o partidas si el hecho no constituyere otro delito más grave.
Resistencia a la fuerza pública en concepto de partida: pena de muerte al jefe y de seis años y un día a doce años de prisión mayor para todos los que formen la partida o partidas. Con las mismas penas señaladas anteriormente se castigarán los delitos frustrados, la tentativa y las conspiraciones para cometerlos. Las señeras, pendones o banderas tradicionales o históricas de abolengo patriótico, en cualquiera de sus períodos que son guardados con amoroso orgullo por Ayuntamientos u otras Corporaciones, las del Instituto de Somatenes, gremios, Asociaciones y otras que no tengan ni se les dé significación antipatriótica, podrán ser ostentadas en ocasiones y lugares adecuados, sin incurrir en penalidad alguna. El expresarse o escribir en idiomas o dialectos, las canciones, bailes, costumbres y trajes regionales no son objeto de prohibición alguna; pero en los actos oficiales de carácter nacional o internacional no podrá usarse por las personas investidas de autoridad otro idioma que el castellano, que es el oficial del Estado español, sin que esta prohibición alcance a la vida interna de las Corporaciones de carácter local o regional, obligadas, no obstante, a llevar en castellano los libros oficiales de registros y actas, aún en los casos que los avisos y comunicaciones no dirigidas a autoridades se hayan redactado en lengua regional.
Dado en Palacio a 18 de setiembre de 1923.- Alfonso.-. El presidente del Directorio militar, Miguel Primo de Rivera.


56
Los vascos aprueban por gran mayoría el proyecto de Estatuto. (El Debate, 6/11/1933)
En Vizcaya vota a favor un 70 por 100 del censo electoral; en Guipúzcoa, un 75, y en Alava, un 60 por 100, según los datos conocidos. Era preciso un 66,66 por 100 del censo del País Vasco. Los diez distritos de Bilbao dieron un 100 por 100 de votos favorables al estatuto. Lo mismo sucedió en varios pueblos de Guipúzcoa. En Eibar los socialistas retiraron la intervención antiestatutista y votaron.