
Esta mañana, mientras tomaba el café, he leído (con gran sobresalto) lo que sigue en la primera página del periódico:
"Los reyes cainitas de la Mesopotamia -los primeros pendragones del linaje mesiánico- seguían poseyendo una elevada sustancia anunnaki y, por lo tanto, eran alimentados con extractos del Fuego de las Estrellas anunnakis para incrementar su percepción, conciencia e intuición, de modo que llegasen a convertirse en maestros del saber, casi como si fuesen dioses, Al mismo tiempo, sus niveles de resistencia y sus sistemas inmunológicos eran notablemente fortalecidos de modo tal que las propiedades antienvejecimiento de la melatonina y la serotonina aununnaki regularmente ingeridas facilitaban unas expectativas de vida realmente extraordinarias. Todos los registros de aquella época confirman este extremo y, en este sentido, no hay razón alguna para mostrarse excesivamente escépticos acerca de las notables edades de los patriarcas que aparecen en el libro del Génesis."
¡Ay, no!, que me estoy liando. No sé qué me pasa últimamente que mi percepción de la realidad se está viendo alterada. Debe de ser que bebo poca Mahou y no me drogo.
Me parece que, en realidad, lo he leído en un libro que me prestó el camarada Domigongon (CHSF) para contrastar pareceres sobre las cosas nacionalistas en estos pagos.
El título de la obra -no tiene desperdicio- es "La estirpe del Santo Grial. La explosiva historia de la clonación genética y el antiguo linaje de Jesús", y se debe a la tecla impar de un tal Laurence Gardner, que cuenta con el respaldo (vid. La boñiga autorreferencial) de autoridades indiscutibles en la materia como son la Corte Imperial y Real del Dragón (Sarkany Rend 1408), Curia Regis et Ordo Draconis; el presidente del Consejo de los Príncipes de Europa y los directores de Mediaquest Internacional; S.A.R. príncipe Nicolás de Vere von Drakenberg y S.A.R. príncipe Miguel de Albania, por no hablar del Chevalier David Word, el barón Richard von Hymir de Duffon o el Chevalier Yuri Stoyanov, sin olvidar a la Escuela de Ilustración Ramtha.
Vale. Mi percepción alterada de la realidad (o, tal vez, mi estado de conciencia no estándar) se agrava. Pero, el caso es que no me extrañaría nada que, realmente, el texto anterior hubiera sido la portada de -digamos- El Mundo de hoy.
Después del último circo electoral, que ya veremos en qué acaba, hemos enunciado lo único que un ciudadano en su sano juicio puede pretender del gobierno que sea: "Que no roben y que me dejen en paz". Lo de que no roben es difícil, lo sé. Pero, por lo menos, que me dejen en paz y no se empeñen en que crea en los anunnakis.
Joder.
Nota bene: Por lo menos, ya se ha establecido como política de Estado recuperar la hermandad prerrevolucionaria con la Santa Rusia por la vía del comercio carnal. Vamos por buen camino. (Por si algún despistado no lo había visto, que se vea que no me invento nada)
Nota bene bis: Sólo falta que el Athletic gane la Copa de Su Magestad El Rey.


